El CB Zamora Enamora estuvo a punto de conseguir su primera victoria pero no fue capaz de culminar una brillante remontada que mantuvo durante toda la segunda parte, llegando a situarse a dos puntos de su rival en varias ocasiones. Finalmente, la escasez de rotaciones del equipo de Saulo Hernández le impidió situarse por delante pese a que llegó a situarse a 4 puntos a falta de algo más de un minuto, tiempo en el que los zamoranos no acertaron en el tiro y el 72-76 cerraba el encuentro.

Fue una primera parte para el olvido en la que ambos ribales protagonizaron un encuentro plagado de despropósitos y de desaciertos, del que salieron beneficiados los bercianos que pronto tomaron la iniciativa en el marcador con 2-13. Saulo tuvo que pedir pronto un tiempo muerto y recurrir a una defensa en zona que tan poco suele utilizar, pero el tercer punto zamorano no llegó hasta el minuto 5. 

En el Zamora Enamora comenzaron pronto a funcionar las escasas rotaciones de que dispone Saulo Hernández y tan sólo el hispanoneerlandés Morgan Stilma lograba hacer daño bajo los tableros a un equipo bien dotado de centímetros pero que no estaba mostrando nada del otro mundo. Sí acertaban en el lanzamiento exterior los bercianos y sus ventajas se estabilizaron en torno a los 15 puntos. 

Intentaron reaccionar en un par de ocasiones los de Saulo Hernández pero Ponferrada siempre respondía con contundencia, de ahí que el haber alcanzado el descanso con menos de 20 puntos de desventaja era un buen resultado. Las defensas habían ganado la partida a los ataques y el partido había sido muy poco estético hasta entonces.

 Comenzó bien la segunda parte el equipo zamorano y pronto logró situarse a 13 puntos gracias al buen trabajo de Stilma y Marín. El hispanoneerlandés estaba imparable y firmaba dos canastas que hicieron entrar en el partido al Zamora Enamora y al tiempo pedir un tiempo muerto a David Barrio, el que fuera entrenador del Virgen de la Concha con la desventaja de nuevo por debajo de los diez puntos (43-52).

Volvió a complicarse la cosa con la técnica que recibió Marín, pero el Zamora Enamora salvó los daños y tras la quinta personal del visitante Lo volvió a ponerse a tiro de diez. El partido había cambiado por completo y ahora el equipo con más opciones era el zamorano que, con dos tiros libres de Stilma, se situaba en 49-55 mientras el Ponferrada no encontraba el aro por mucho que lo buscaba. La defensa zamorana había mejorado mucho y su rival empleaba el tiempo en faltas en ataque o lanzamientos que no tocaban el aro... y llegaba el 51-55.

El último cuarto comenzó con otra canasta de Stilma que ya era el máximo anotador del encuentro con 24 puntos, y el Zamora Enamora lograba acercarse a solo dos puntos con una canasta de Naspler (57-59). Ponferrada había perdido su vitalidad en defensa pero los zamoranos tampoco iban ya sobrados de fuerzas y Saulo Hernández tuvo que pedir un tiempo muerto para que tomasen oxígeno sus jugadores con 57-63.

No fue sencillo, pero el Zamora Enamora volvió a situarse a dos puntos, pero Ponferrada respondió con un triple y un robo posterior. El partido quedó aprisionado de nuevo por los nervios y el balón se negaba a entrar en ambas canastas.

Y los últimos minutos fueron de infarto, con polémicas decisiones arbitrales, y nerviosismo por ambas partes. Hasta que, a falta de 2 minutos, Bastante acertó con un triple que suponía el 64-70 y sólo dos minutos por delante. Ponferrada apretó en defensa y los zamoranos tan sólo pudieron maquillar el resultado final porque ni Sigismonti ni Stilma acertaron con sus triples.