El Campus de Verano del Vino de Toro Caja Rural llega a su fin con los actos de clausura del tercer turno. Tras la tradicional entrega de bandas, medallas y diplomas, los participantes pudieron disfrutar de una fiesta de agua para despedir a lo grande una tercera edición cargada de actividad y mucho atletismo. El campus, que se plantea desde la organización del mismo como una oferta de ocio activo y saludable para los niños y niñas de Toro y alfoz, sirve a su vez de captación para ampliar la cantera del club toresano.

Además de la fiesta de despedida, el tercer turno contó con la colaboración de Cruz Roja, que desarrolló un taller de primeros auxilios dirigido a dotar de nociones básicas a los más pequeños, de una forma lúdica a la par que pedagógica. También el club contó con la participación de Sara Morillo, fisioterapeuta y exatleta del club toresano con una dilatada experiencia que llevó a cabo un taller sobre hábitos saludables, técnicas de respiración y estiramientos.

Asimismo, los niños y niñas pudieron iniciarse en disciplinas atléticas como el salto con pértiga o el triple salto, así como perfeccionar habilidades típicas de las carreras de vallas, el lanzamiento de martillo o las carreras de relevos, entre otras. Con todas estas propuestas, además de juegos de desarrollo motor, actividades de ocio y tiempo libre, iniciación a los juegos malabares y deportes alternativos, el club deportivo trata de favorecer el desarrollo integral de los más pequeños, dotándoles de un gran abanico de tareas motrices con las que favorecer su desarrollo motor.

Desde el club y la organización del campus urbano quisieron agradecer a las familias la confianza depositada un año más, así como a sus colaboradores y patrocinadores, sin los cuales, esta tercera edición no habría sido posible.