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La Opinión de Zamora

Atletismo | Campeonato del mundo

García Romo entra en la élite mundial del 1.500

El corredor formado en el Vino de Toro Caja Rural firma el cuarto puesto y logra la tercera marca española de siempre

García Romo, a la derecha, con los tres españoles finalistas. JEAN-CHRISTOPHE BOTT

El salmantino formado en el club Vino de Toro Caja Rural Mario García Romo, cuarto en la final de 1.500 de los Mundiales de Eugene, se situó, con una marca de 3:30.20, en el tercer puesto de la lista española de todos los tiempos, sólo por detrás del plusmarquista nacional, Mohamed Katir (3´28´´76) y del campeón olímpico Fermín Cacho (3´28´´95).

Con su registro de Eugene, que rebaja su anterior marca personal en más de cinco segundos, García Romo deja atrás en el ránking nacional al barcelonés Reyes Estévez (3´30´´57), dos veces bronce mundial, a Adel Mechaal (3´30´´77) y a José Luis González (3´30´´92), subcampeón mundial en Roma’87.

Katir y García Romo, en los metros finales Alberto Estevez

Con los Mundiales de Atletismo de Eugene (EE.UU.) cruzando su Ecuador, la delegación española, que hace dos días abrió la botella de champán con el bronce de Asier Martínez en 110 metros vallas, volvió a sacar una enorme sonrisa este martes con el tercer puesto de Mohamed Katir y el cuarto de Romo en 1.500 metros. El australiano Jake Wightman, imparable en la última vuelta, surgió para llevarse el oro (3´29´´23) y batió al campeón olímpico, el noruego Jakob Ingebrigtsen (3´29´´47), y a Mohamed Katir, que completó el podio (3´29´´90).

El cuarto puesto de Mario García Romo (3´30´´20) y el undécimo de Ignacio Fontes (3´34´´71) redondearon un gran éxito para el atletismo español en la prueba reina del mediofondo, que le ha dado ya seis medallas en Mundiales (tres platas y tres bronces) España es el país europeo con más medallas en esta disciplina. Katir es el cuarto medallista mundial español de esta prueba y sigue los pasos de José Luis González (plata en Roma’87), Fermín Cacho (platas en Stuttgart’93 y Atenas’97) y Reyes Estévez (bronces en Atenas’97 y Sevilla’99).

Los tres españoles del 1.500. Kai FORSTERLING

Mario García Romo se mostró “muy feliz” con su actuación y aseguró que, al igual que le pasó a él con otros atletas, espera “inspirar a la siguiente generación” de corredores españoles. “No me lo creo. España está en un buen momento, en un momento dulce para el 1.500, y espero que esto inspire a todos esos chavales de categorías inferiores que hacen atletismo. Yo cuando crecía veía a grandes atletas y ahora quiero ser yo el que inspire a la siguiente generación”, dijo el atleta español de 25 años, tras completar la final de los 1.500.

“Me cuesta más hacer ese tiempo que el cuarto puesto mundial. Hacer ese tiempo es increíble. Los entrenamientos han sido muy buenos pero ese tiempo es excepcional. Todo el trabajo hecho ha merecido la pena y los resultados están ahí. Esto demuestra que si trabajas y crees en tu entrenador puedes conseguir muchas cosas. Ahora pronto tenemos el Europeo y va a ser como un Mundial, básicamente”, concluyó.

“Sentimos una satisfacción enorme, tanto por él, como por su entrenador Lucio Rodríguez, que fue el que lo descubrió y lo llevó a la élite nacional”, reconoció a este periódico el presidente del Vino de Toro Caja Rural, Sebastián Díaz Casares. García Romo vistió la camiseta del club toresano durante toda su trayectoria en las categorías inferiores cuando ya comenzó a destacar: “Jaime García Romo es un gran corredor, me dijo un día Lucio, -añadió Díaz Casares- pero tiene un hermano pequeño que va a ser buenísimo, todo lo que te puedas imaginar”, profetizó el entrenador salmantino. Eran los tiempos en los que el mayor de los García Romo destacaba, entre otras carreras, en el Cross de Villaralbo que organizaba el club toresano.

Katir y García Romo, felices. Kai FORSTERLING

Y así fue, Mario García comenzó pronto a destacar en el ámbito de Castilla y León midiendo sus fuerzas con los mejores crosistas y mediofondistas, entre ellos, el zamorano Diego Bravo. Pero el salmantino destacó pronto en el medio fondo y el Playas de Castellón le hizo una oferta para competir en el Campeonato de Europa de Clubes que no pudo rechazar en su último año como junior. Al año siguiente aceptó una beca de estudios en Estados Unidos, de donde ha regresado al nivel que se ha podido comprobar en este Mundial de Eugene, para pesar de algunos técnicos nacionales que no le auguraban nada bueno en su aventura americana.

Sebas Díaz recuerda una final en el Campeonato de España al aire libre a la que Romo había llegado como indiscutible favorito pero falló en la estrategia, fue una dura experiencia, pero le sirvió para convertirse en un corredor que destaca especialmente en la lectura de sus carreras como ha quedado patente en Eugene: “Es un gran deportista, pero lo importante es su calidad humana”, asegura el técnico del Vino de Toro Caja Rural.

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