Hay cuestiones en el deporte que trascienden a lo meramente competitivo como fue la decisión de la Federación de Castilla y León de invitar entre el grupo de selecciones nacionales a la femenina de Ucrania, en homenaje a la situación que vive el país del Este tras la invasión de Rusia. Dado que los jóvenes no pueden salir del país, la representación ucraniana se limitó al K4 femenino que era la primera ocasión que competía en el Lago de Sanabria.

La delegada del equipo ucraniano porta una bandera nacional en el momento de la llegada a la meta de su equipo.

El barco estuvo integrado por Olena Skvortsona, Diana Soloviova, Anastaia Malynovska y Liudmila Babak, un barco que demostró una gran calidad hasta el punto de que fueron terceras en la Regata de Valladolid y cuartas ayer en el Lago de Sanabria.

Juan José Román Mangas ayudó a las piragüistas ucranianas a preparar su embarcación para la prueba del K4.

Una de las palistas ucranianas se sintió indispuesta el sábado y tuvo que ser sustituida por una piragüista vallisoletana. El equipo ucraniano recibió una distinción especial de la organización de la regata que tuvo que facilitarle, como al resto de equipos nacionales, la embarcación, y el propio expresidente de la Federación Española, Juanjo Román Mangas, colaboró en ponerla a punto para la competición.

La regata sanabresa sigue acumulando historia como la acumula también la palista que más ediciones ha disputado, la palentina Mara Santos que ayer todavía alcanzó un brillante segundo puesto en la clasificación del K1 femenino absoluto. Es uno de esos personajes con los que la organización se encuentra en deuda y no estaría mal rendirle algún tipo de homenaje en ediciones venideras.