Los velocistas del Giro de Italia que sean capaces de superar el único puerto de la jornada entre San Remo y Cuneo en el primer tercio de un recorrido total de 150 kilómetros tendrán opciones de disputar la victoria al esprint, o los aventureros que se metan en una escapada con el visto bueno del pelotón y los favoritos.

El trayecto corto acumula casi 1.450 metros de desnivel, con la única dificultad del Colle di Nava, de 3ª categoría (10 kilómetros al 6,7%), en la parte inicial, seguida de una larga travesía por la llanura de Cuneo.

A lo largo del Colle di Nava hay varios túneles iluminados, todos ellos cuesta arriba. Una vez que se entra en la llanura, todavía hay algunos obstáculos para el tráfico urbano. La llegada "pica" ligeramente hacia arriba.

Los últimos kilómetros discurren por el centro de la capital de Piamonte, con las habituales rotondas en carreteras anchas, bien pavimentadas y rectas.

Una vez dentro del casco antiguo, el último kilómetro son 800 metros de adoquines. La recta final es de asfalto con una pendiente media de alrededor del 2,5%.

La etapa dará comienzo a las 13.20 y tiene previsto el final hacia las 17.15 horas.

El español Juanpe López (Trek Segafredo) saldrá a defender un día más la maglia rosa, con 12 segundos de ventaja sobre el ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos) y el portugués Joao Almeida (UAE Emirates) y 14 respecto el francés Romain Bardet (DSM), sus inmediatos rivales. Mikel Landa (Bahrain Victorious), es séptimo a 29 segundos.