De estar en Segunda División B luchando por alcanzar el fútbol profesional a ver y disfrutar del balompié de una forma diametralmente opuesta. Saúl Fernández hace años que decidió que tenía que buscarse la vida lejos de los terrenos de juego, y es que tras pasar por el Zamora CF, donde jugó play-offs a Segunda División A, y por el CD Villaralbo, donde también peleó por los ascensos, decidió labrarse un futuro que ha conseguido. Asentado en su profesión, el “gusanillo” del fútbol volvió a picarle y ahora es uno de las piezas fundamentales del CD Coreses, líder de la Liga Provincial.

–¿Cómo surge la idea de volver al campo?

–Lo dejé hace dos temporadas para centrarme en la oposición, y tuve que dejar el fútbol. Este verano me picaron los amigos para que fuera al Coreses y jugáramos juntos, y me entró el mono. Les dije que por trabajo no iba a poder estar en todos los partidos ni en todos los entrenamientos, pero accedieron y ahí estamos. Hay semanas que me pierdo dos partidos seguidos y otras que puedo ir cuatro. Tengo que agradecer a los compañeros, y al entrenador, Chivo, que aunque algunos no podamos ir mucho a entrenar se implica muchísimo.

–Van líderes destacados, ¿cómo lo está viviendo?

–Estamos haciendo un buen año. Hay un buen grupo con gente con experiencia, y también jóvenes. Hay jugadores que hemos estado en otras categorías más altas y nos está saliendo bien, a pesar de que no entrenamos todo lo que deberíamos por estos temas laborales.

–Mucho se tendría que torcer la situación para que no ascendieran a Regional, ¿seguiría en el equipo?

–Me lo tendría que pensar porque es mucho más exigente, no puedes entrenar un día, tienes que viajar… y ya no sé lo que haría.

–Ha jugado en Segunda B, Tercera, Regional… ¿qué destaca o tiene de especial la Provincial?

–Yo no pensaba que era una categoría tan exigente. Al final es una categoría que te exige porque vas a campos de los pueblos y te aprietan. Es verdad que hay 4-5 equipos que están un pelín por encima, y son duros.

–¿Hay más jugadores con experiencia en categorías superiores?

–Sí, la mayoría han estado en Regional. Con Pichón he jugado mucho tiempo, Alexis, Ramón, Calleja, Carlos Morán… también Oji, al que aprovecho para mandarle mucho ánimo porque se rompió hace varias semanas.

–¿Cuál es su mejor recuerdo?

–Sobre todo, en las categorías de formación. En juveniles con el Zamora tuvimos una hornada buenísima y ascendimos a Nacional y División de Honor, y también en Segunda B. Jugar en estadios como el Tartiere, Anduva… son recuerdos bonitos. También jugué unos minutos del play-off con el Villarreal.

–Hay un momento que hay que decidir, fútbol o profesión.

–Lo tuve claro con 22 o 23 años. No había salido de aquí, y pensé que tenía que prepararme algo, y al final lo saqué. Sabía que del fútbol no iba a vivir y necesitaba buscarme un futuro.