El XLVIII Torneo de Reyes de Zamora alcanzó ayer su conclusión en las pistas de la Ciudad Deportiva con una última jornada en la que se disputaron las finales de los diferentes cuadros que han dado forma a un campeonato que ha contado con la participación de más de 70 raquetas. Una cita que acabó siendo un éxito absoluto tanto por la alta participación como por el elevado nivel de la misma, contando con jugadores destacados de otras provincias y comunidades que no permitieron que ninguno de los trofeos quedara en Zamora.

Dos finalistas presentaba el tenis local en este cierre de torneo y ninguno de ellos pudo ganar el título. Juan Martínez, en categoría alevín, lo tenía muy complicado ante un Guillermo Manzano que no había cedido ni un solo juego en el torneo; el zamorano puso fin a esa racha, pero cedió por un claro 6-1 y 6-2. Muchas más opciones tuvo Unai Llerena en la final júnior, en la que cedió por poco en la primera manga (7-5) para remontar después un 5-1 en contra y forzar así el tercer set (6-7) ante Agustín Macías. El local, sin embargo, no contó con fortuna en el “súper tie-break”, que acabó perdiendo por 10-6.

Juan Martínez devuelve una pelota en la final alevín. | Jose Luis Fernández Carlos Toyos

Por lo que respecta al resto de categorías, la final absoluta (principal atractivo de la cita) tuvo en el vallisoletano Jesús Pardo su ganador al superar en la final a Rubén Calvo por 6-4 y 6-3. Un título que, en la tarde del viernes, cayó en manos de la extremeña Ruth Torres en categoría absoluta femenina al vencer a Cloe Casado (6-1 y 6-1).

En esta ocasión, y más allá del duelo júnior, el partido de la última jornada fue la final benjamín que Lucas Blanco ganó a Pablo Dueñas. Un partido apasionante que acabó con 4-0, 1-4 y 10-4 como tanteo. Al otro lado del espectro, sin embargo, estuvieron las victorias del madrileño Fernando Gutiérrez (que ganó al no presentarse su rival) o el palentino Margañón, que se alzó campeón por la retirada en el segundo set de Noval Fernández.

Imagen de uno de los duelos del cuadro de formación jugado en la modalidad de dobles. | Jose Luis Fernández Carlos Toyos

Además de estos resultados, la jornada final la completaron las finales de los cuadros de promoción absolutos, auténtica revelación del torneo. En individual, Sergio Marino ganó a Daniel Martínez por 3-6, 6-2 y 10-4, siendo el vencedor de este cuadro de consolación Alejandro Calzada, al superar por 6.2 y 6-0 a Rodrigo Monje; mientras que, en dobles, los campeones fueron Marcos Barba y Unai Llerena, ganando la final a María y Jorge Prieto por 6-3 y 6-3, completando el cuadro de honor la pareja David Rojas-Alejandro Calzada al llevarse la final de consolación Paula Prieto y Rodrigo Monje por 6-3 y 6-3.