Pocas reflexiones motivó el partido de ayer ante la clara superioridad del Baloncesto Ourense, pero Saulo Hernández, entrenador del Zamora Enamora no quiso pasar por alto que “por momentos hemos competido bastante bien pero el marcador final indica la diferencia que hay actualmente entre su plantilla y la nuestra y no hay mucho más que objetar. Me iría desilusionado -añadió el técnico zamorano- y triste del partido si no viera a los jugadores dar la cara en todo momento, si les viese malos gestos con los compañeros o entrenadores. No se dejan hasta el último segundo y compiten pase lo que pase, pero el rival era muy importante. Entonces no me queda más que felicitar a Ourense, entender que nos queda mucho por delante que mejorar y hay que seguir adelante. Hoy ésta no es nuestra liga”.

Tampoco quiso Hernández Bris valorar qué hubiera ocurrido si ayer dispusiese de los tres jugadores que causaron baja: “Nunca se sabe, pero no me gusta hablar de bajas, ni de escusas. Hoy los jugadores que teníamos eran los que tenían que salir a la pista, han hecho todo lo que han podido. Se puede jugar mejor y tenemos muchas cosas que mejorar pero lo que no se puede negociar es el esfuerzo y el equipo lo tiene. Habrá que trabajar otras cosas para que, cuando el equipo rival nos plantee estos problemas, seamos capaces de salir adelante”.

El equipo se vino abajo demasiado pronto tras el descanso, aunque Hernández remarcó que sus jugadores estaban ya muy cargados de faltas: “Los dos únicos pívots que teníamos tenían ya tres faltas cada uno, Tamba se puso pronto con cuatro y tuvimos que jugar con Jeff Solarin y Pierre como alapívot y lo notamos a nivel físico y de rebote. Ya habíamos hablado que Ourense juega los 40 minutos, no cometen errores y te castigan cada pequeño desajuste que tengas”.