La sonrisa siempre hacia arriba es el lema de esta carrera y, no hay que olvidarlo, porque en estos tiempos hace falta”, asegura Gaspar Cadenas en las horas previas al reto personal que se ha marcado y que tendrá lugar este fin de semana en las pistas de la Ciudad Deportiva. Un leimotiv que tiene bien presente, apurando los días previos a las 24 horas que pretende pasar sin dejar de correr sin perder la mentalidad positiva, confiado en que logrará ayudar a la Asociación Corriendo con el Corazón por Hugo con cada zancada hasta cruzar la meta.

Gaspy, como es conocido en el mundo del atletismo, se encuentra “con muchas ganas” y afirma estar “perfectamente, tanto de cabeza como de físico”. “Luego el cuerpo durante la prueba dirá lo que tenga que decir, pero llevo desde el siete de mayo trabajando duro y me encuentro a tope”, comenta sobre una cita atlética que será el desenlace de muchos meses de esfuerzo y dedicación tanto fuera como dentro de las pistas de atletismo.

Con más de 1.734 kilómetros de entrenamiento acumulados en sus piernas, tampoco se puede obviar la labor de este deportista a la hora de dar vida a un evento en el que patrocinadores, entidades e instituciones donarán cinco euros por cada kilómetro que recorra. Han sido muchas semanas de buscar colaboradores y dar forma a un evento atractivo, cuya repercusión de voz a todos aquellos afectados por enfermedades raras. Un aspecto que, aún hoy, preocupa a Gaspy. “Está todo listo pero, aun así, la organización es lo que más me preocupa y pienso estar en la pista desde las ocho de la mañana para procurar que no falle nada después de tanto trabajo”, indicaba, confesando que en más de una ocasión le han pedido que “desconecte” y deje actuar al jefe de voluntarios y los ayudantes que le respaldan.

Por el camino, debido a las restricciones sanitarias, se han quedado “la presencia de un mago para los niños, un par de conciertos acústicos y una mesa redonda” con los que Gaspy tenía pensado rodear su desafío, ese que “contará con una disco móvil y las carpas” que había planteado en un principio. Así como los elementos fundamentales para que todo voluntario “se encuentre como en casa”.

Tengo 30 voluntarios, un gran grupo de gente para afrontar la prueba y no quiero que les falte de nada porque las 24 horas son muy duras”, apunta, añadiendo: “se irán turnando cada dos horas y podrán relajarse, irse a casa o lo que quieran. No les faltará de nada, habrá calefacción, comida, hasta churros gracias a todos los colaboradores”.

En cuanto al reto en sí, ese que Gaspy analiza como “un ejemplo perfecto de lo que es la lucha contra una enfermedad rara” por ser “una dura carrera de fondo”, el atleta tiene claro que él no es “un ultrafondista que entrena cada día para correr 24 horas” y que será un desafío “único” para él, por lo que contará con “paradas de avituallamiento cada hora, con ingesta de sólidos preparada para añadir magnesio y electrolitos”, disponiendo de geles, proteínas y medicamentos que le permitan llegar al final deseado. Ese que es una certeza en su mente.

Lo voy a intentar al máximo, llevo con esa mentalidad desde el primer día. Para mí, es una competición conmigo mismo y la pienso ganar”, recalca Cadenas, señalando que “tras hablar con el equipo de crono” tiene fijo el objetivo. “Gracias a su labor y al programa especial que han desarrollado para la cita, hemos trazado matemáticamente el plan a seguir en carrera y, valorando mi estado físico y mental, nos hemos fijado que corra 201 kilómetros, un total de 500 vueltas a la pista”, explica el corredor. Todo un reto para el que se encuentra preparado y que espera se desarrolle bajo la climatología prevista pues “está previsto que haga frío y eso hará bajar la humedad”, uno de los grandes enemigos para esta cita que Gaspar Cadenas solo piensa en cerrar con una sonrisa.