Victoria de prestigio y muy merecida para un CD Villaralbo que asaltó un campo tan complicado como el Reina Sofía y se deshizo con enorme solvencia de un rival de tanta entidad como el RS Monterrey CF. Los pupilos de Miguel Losada completaron un partido para enmarcar, en especial por la seriedad que mostraron en todas las facetas del juego, en el que además no le faltó una pegada letal para terminar goleando a los de Armando Santos, que nunca se sintieron cómodos en el campo.

Ya se sabía que el Monterrey comenzaría presionando duro y marcando un ritmo muy alto, pero el Villaralbo sorprendió a todos los presentes con una salida al campo espectacular en cuanto a actitud y solidez táctica. Los zamoranos maniataron desde el inicio a su rival en la zona central del terreno de juego y eso les permitió jugar en defensa con contundencia y solvencia.

El equipo no concedía ocasiones al rival y aunque la posesión de la pelota y el control territorial estaba discutido, lo cierto es que los visitantes sumaban más y mejores aproximaciones al área que su oponente. No sólo eso, al filo del ecuador del primer periodo Bapaou dejaba a toda la grada muda con un golazo de bandera que de haberlo marcado otro o en una categoría superior saldría en todos los telediarios. Así, la pelota se le queda muerta en campo propio y Bapaou viendo al portero adelantado no se lo piensa dos veces y suelta un misil tierra aire que supera al guardameta y tras botar se cuela por la escuadra. Un golazo descomunal que se llevaría un estruendoso aplauso de los presentes.

El tanto encajado no le sentó nada bien a un conjunto salmantino que de ahí al descanso sufrió mucho y que no se marcharía a los vestuarios con mayor castigo por cuestiones de fortuna.

En el reinicio había expectación por ver la respuesta de los locales pero los de Miguel Losada no dieron opciones y una vez más además de entrar mejor al partido ejercerían el mando con puño de hierro, controlando con mucha suficiencia y obligando a su rival a defenderse constantemente.

El segundo pudo llegar antes pero no lo haría hasta el 69´. Fue otro gran tanto de los zamoranos, en esta ocasión una jugada colectiva muy bien montada en la que Silos le metió un gran balón por dentro a un Raúl Álvarez que definió perfecto a la red para desesperación salmantina.

Tampoco en esta oportunidad el Monterrey consiguió recuperarse y de nuevo quedó a merced de un rival que manejaba la pelota con mucho criterio y que no se conformaba con este resultado. Así el duelo avanzó controlado por los zamoranos hasta que al filo de la conclusión el colegiado señalaba un claro penalti por derribo que el especialista Silos convirtió en el tercero.

Con todo decidido, en el descuento los locales consiguieron hacer el gol del honor después de hilvanar una buena jugada en la que Manu Moreira se la dejó atrás a Álex Jiménez para que éste remachase a la red.