Llega el final de la temporada 20-21 para el Balonmano Zamora. El Rutas del Vino alcanza esta última jornada sin nada en juego, aunque no por eso no habrá objetivos marcados. El equipo tiene por delante el gran reto de dejar un buen sabor de boca a una afición que no ha podido disfrutar tanto como le hubiera gustado de esta campaña por las restricciones de aforo que se han sufrido pero que esta tarde (Ángel Nieto, 19.00 horas) tiene la oportunidad de pasarlo bien. Serán unas 420 las personas que puedan ocupar sus asientos en un Ángel Nieto que vivirá una tarde de despedidas. La realidad es que a buen seguro varios los jugadores actuales no vuelvan a defender la camiseta pistacho, aunque la primera baja confirmada es en el cuerpo técnico donde no continuará Ricardo Margareto. Por este motivo, el todavía entrenador de los Guerreros es el primero que quiere decir adiós por todo lo alto, y para eso deberán ganar a un Sant Martí que llega descendido, pero que a buen seguro tampoco se dejará llevar.

El técnico aseguró que el equipo, a pesar del último bache en Bordils, está en un buen momento anímico y con ganas de que este curso tan complicado termine de una manera óptima. Así, está convencido de que si ponen sobre la cancha su identidad y la mejoría mostrada en esta segunda fase de competición, la victoria tendrá color zamorano, algo que también piensan en el vestuario.

La cantera también tendrá partidos este fin de semana. Una de las citas más destacadas es la que tienen las Infantiles, que juegan la “final four” de Castilla y León. Las chicas lucharán en el pabellón Huerta del Rey de Valladolid con vistas a ser las mejores de la Comunidad.