Hace ya varias semanas que el CD Zamarat confirmó su descenso a Liga Femenina 2. Desde entonces, y tras el entendible “duelo” por poner fin a una longeva etapa en la élite del baloncesto femenino, el club se puso a funcionar. A la espera de saber cómo será finalmente el formato en L2, directivos de la entidad comenzaron a mantener reuniones con colaboradores y patrocinadores para pulsar con qué apoyos podían seguir contando en esta nueva realidad.

Otra de las cuestiones importantes pasaba por el entrenador y el primer paso fue hablar con Fran García para conocer sus intenciones de cara al nuevo curso deportivo. Tras meditarlo, el entrenador decidió decir “no” al club, aunque por cuestiones más personales que de otra índole. “Ya les comuniqué que no seguía. Lo estuve pensando porque ellos me transmitieron su deseo de que continuara, pero llevo nueve años fuera de casa y me apetece parar. Creo que es el momento”, admitió el asturiano que, salvo nuevo cambio de parecer, se tomará un año sabático al menos de los banquillos. Se pone fin así a la segunda etapa de Fran García en el club zamorano, y llega con sensaciones encontrada. “Deportivamente no me queda buen recuerdo por el descenso, pero en la parte humana sí, me queda un buen sabor de boca”, comentó el técnico que no descarta regresar en un futuro al equipo naranja. 

Así las cosas, el club inició contactos con otros entrenadores para ver su disponibilidad y si entraban en el proyecto. Al parecer, el acuerdo con uno de ellos es prácticamente total, a falta de flecos y se espera que puedan anunciar el nombre en breve.

Respecto a las jugadoras que han conformado la última plantilla, también piensan en su futuro. La última en mover ficha ha sido Ana Carlota Faussurier que se ha incorporado a las filas del Dobuss Córdoba Basket para disputar las eliminatorias por el ascenso a la Liga Femenina 2.