Con el regusto dulce de haber competido frente al que será uno de los aspirantes a dar el salto a la Liga Asobal este año, al Zamora Rutas del Vino le toca afrontar ahora la dura realidad de verse relegado a la pelea por la permanencia tras caer ante Iberoquinoa Antequera. Una lucha, la que puede otorgar la salvación, que arranca inmediatamente para la formación pistacho ya que así lo dicta su calendario competitivo.

Pese a que resten varias semanas de la primera fase de competición, los de Ricardo Margareto no pueden relajarse si quieren encarar la segunda parte de la temporada en buena posición. Y es que, los puntos cosechados en la liguilla actual ante otros equipos que luchen por el mismo objetivo se arrastran a esa guerra por la permanencia, haciendo determinantes las dos próximas semanas para los Guerreros de Viriato.

El calendario ha querido que el Zamora Rutas del Vino no tenga tregua y, en las dos siguientes fechas, se verá las caras tanto con BM Trapagaran como con Ikasa Madrid, los dos conjuntos que ahora mismo figuran por debajo de los pistacho en la clasificación del Grupo B.

Los vascos fueron el primer equipo al que derrotó la escuadra de Margareto y, de repetir victoria en el Ángel Nieto, quedarían con ocho puntos menos que el Zamora Rutas del Vino. Un caso similar al que ocurriría si los zamoranos asaltan el 6 de febrero el pabellón de un Ikasa Madrid que solo ha sumado tres puntos hasta ahora.