Derrota a domicilio sin paliativos para un BM Zamora Rutas del Vino que nunca se sintió cómodo ante el potente BM Alcobendas. Los madrileños combinaron calidad con dureza y comandaron el marcador de principio a final ante un conjunto zamorano que peleó su suerte hasta el descanso pero que en el segundo tendría muchos problemas ofensivos ante un portero local protagonista.

De salida los locales salieron más certeros pues su seis cero logró frenar las dos primeras embestidas visitantes, además el portero titular Fuentes además se apuntó una primera parada a un lanzamiento forzado, y porque arriba harían pleno en sus dos primeras acometidas, aunque en el 2-0 José Alberto López tuvo la fortuna que le cayera el rechace de Lautaro. Los zamoranos respondieron corriendo pero sus imprecisiones en el pase fueron muchas, hasta cuatro pérdidas sin haber llegado al minuto cinco, y lo acabaron pagando con un 4-1 que pudo ser mayor de no ser por las apariciones de un Lautaro que paró mucho en este comienzo un tanto desordenado en el que nadie conseguía mandar, 4-3 en el siete.

Con el partido ahora trabado y pese a los numerosos errores había mucha tensión, así lo demuestra una amarilla al entrenador local Samuel Trives por protestar airadamente unos dobles que fueron pitados; pero ambos se habían quedado secos y el siguiente gol llegaría tres minutos más tarde y desde los siete metros. La primera exclusión de la tarde, para el visitante Antonio Sánchez, benefició a un conjunto madrileño que volvería a coger impulso para marcar una nueva máxima con el 7-3 en el minuto trece.

Después del tiempo muerto de Ricardo Margareto el equipo no perdió la calma y además de marcar tras un elaborado ataque en estático, le sacó una exclusión a un Gonzalo Velasco enredado con los colegiados; pero el equipo no terminaba de acumular pérdidas no forzadas ante una defensa ahora con hasta dos adelantados y la diferencia de cuatro se mantuvo en el siguiente tramo. Dos nuevas apariciones magistrales de Lautaro, una exclusión local más y acto seguido la descalificación de un sobre excitado Gonzalo Velasco apretaron el marcador, 8-7 a falta de nueve para el descanso. Pero la irregularidad de los pistacho no desapareció y eso impidió que se viera el empate, porque ante un oponente con tantos recursos los errores siempre se acaban pagando, 12-9 a falta de cinco. Además en el tramo final el juego se endureció, la tensión se trasladó a una grada que protestaba a gritos mientras Trejo se dolía en el suelo y al tiempo que los colegiados le mostraban la azul y descalificaban a Samudio. Al paso por los vestuarios 13-10 y muchas chispas en la cancha.

Una falta en ataque de los locales y un golazo abajo de Jorge Martín abrieron una segunda parte en la que nadie evitaba ir al choque. Los madrileños no se arrugaban y respondían con un Nevado que tras marcar se enzarzaba en abrazo con su marca y que seguidamente molía a palos en defensa a todo lo que se moviera. El BM Zamora defendía duro pero necesitaba algo más en lo ofensivo, donde siempre encontraba muchas manos a unas llegadas que casi nunca eran limpias por más que le costara una penalización a los locales, máxima 17-12 en el ocho tras una gran parada local y parón obligado de Margareto.

De vuelta a pista el portero local Fuentes hacía otras dos grandes intervenciones y eso confirmaba la sequía zamorana tras el receso, algo que amenazaba enormemente sus posibilidades de victoria en el pabellón de los Sueños de Alcobendas porque aunque en defensa el equipo funcionaba con eso no bastaba. El reloj siguió avanzando y Fuentes no dejaba de brillar hasta convertirse en el gran protagonista del momento, nueva máxima con el 22-15 superado el minuto veinte.

En esa tesitura a los zamoranos nos le quedó otra que arriesgar con todo, aunque prácticamente la adelantada defensa de su rival le obligaba a ello, porque un efectivo presionaba a toda pista e incluso por momentos dos compañeros se unían. El choque se aceleró y los visitantes hasta cazaron dos contragolpes seguidos, pero los rojillos entraron de lleno en el intercambio de golpes y Fuentes, quien si no, ponía el broche a su gran partido haciendo desde su portería el el 25-17 a falta de seis para la conclusión.

De ahí al final el BM Zamora no se relajó y el contacto físico no dejó de darse, pero ya se jugó sabiendo que la victoria sería madrileña. Al final, 27-20