La nueva jugadora del Quesos El Pastor, Vanessa Gidden aseguró en declaraciones efectuadas horas antes de jugar su segundo partido en el Angel Nieto como local ante su ex equipo el Campus Promete, que "soy una jugadora a la que le encanta afrontar retos. Los momentos más memorables de mi carrera son los inesperados. Zamarat es un equipo con hambre de ganar. El carácter de las chicas, los entrenadores y de la afición es el de un equipo que quiere más. Esto encaja con mi carácter porque creo que no es cómo empiezas, es cómo terminas. Quiero ser parte del cambio donde quiera que vaya. El Quesos El Pastor tiene potencial para crecer y por eso veo esta oportunidad como un gran desafío e interesante para mí en este momento de mi carrera".

La pívot jamaicana valoró especialmente su actuación en el primer partido con el Quesos El Pastor señalando que "fue interesante para mí personalmente porque no he competido desde la pandemia. Me tomó un tiempo entrar en el ritmo del juego después de estar tanto tiempo fuera, pero realmente me gusta el equipo. En todos los partidos siempre pondré mi mayor esfuerzo y trataré de ayudar al equipo de la mejor manera que sé. Fue un partido duro, pero creo que luchamos duro y tuvimos la oportunidad de ganar, lamentablemente la victoria no fue nuestra, pero seguiremos trabajando y mejorando como equipo".

Vanessa Gidden se define como una jugadora con capacidad reboteadora: "Siempre he sido un reboteador en toda mi carrera. Intento concentrarme en las cosas que puedo controlar, que son los rebotes. Rebotear requiere esfuerzo, es posible que no anote todas las canastas, pero sí se puede ayudar al equipo de otra manera".

Respecto al partido jugado contra el Ensino que terminó con una nueva derrota naranja, la jugadora centroamericana cree que "no hubo una sola cosa o persona que nos hizo perder el partido. Como equipo, necesitamos salir con más intensidad. Tenemos que basar todo el juego desde atrás. El baloncesto es más fácil cuando juegas duro de principio a fin con el mismo esfuerzo. Creo que tenemos que seguir luchando desde el principio hasta el final para conseguir victorias".

Pese al largo periodo de inactividad que ha atravesado por su última lesión, Vanessa Gidden asegura que ha estado entrenando desde el verano y "siempre trato de cuidar mi cuerpo fuera de temporada. El baloncesto requiere un alto nivel de forma física. Creo que a medida que pasen los días, me sentiré mejor en la pista y podré ayudar mejor al equipo. Me esfuerzo más en los entrenamientos para que los partidos sean más fáciles. Trabajaré estas próximas semanas para llegar a un mejor nivel físico y creo que puedo dar lo mejor de mí una vez que llegue a ese nivel. A los 35 años, mi cuerpo se siente muy bien. Tengo la suerte de estar en mi décimo cuarta temporada jugando baloncesto".