Las dudas e incertidumbres acechan a todos los equipos y clubes del país debido a una situación, la provocada por la pandemia del COVID, que ha dejado en paños menores muchas de las competiciones y entidades que dan forma al tejido deportivo español. Nadie es ajeno, ni siquiera un Balonmano Zamora que en los últimos años se ha empeñado en hacer las cosas de una forma sensata, organizada y cauta. Siempre mirando al futuro.

Sin embargo, más allá de las vicisitudes propias de una competición cuyo desarrollo está lleno de incógnitas, en el horizonte pistacho aparece una dificultad añadida propia del natural paso del tiempo, esa que obliga cada cierto tiempo a un lógico relevo generacional.

Moralejo Selección

El Zamora Rutas del Vino volverá a la pista para competir en División de Honor Plata. No hoy, pero pronto. Y regresará al Ángel Nieto para deleitar a su público, pero lo hará sin dos de sus pilares fundamentales como han sido Octavio e Iñaki.

El central, al que una lesión truncó sus últimos años de carrera deportiva, y el primera línea, cuya retirada era cuestión de tiempo desde hace ya alguna temporada, engrosan la lista de figuras que hicieron vibrar al respetable y ya no defenderán el color pistacho. Ambos se unen ahora a otros nombres como los de Peli y Carletes, que también se despidieron de los “Guerreros de Viriato” después de tocar la gloria en el Ángel Nieto.

Multicolchon

Las retiradas de los últimos años, y la marcha de algunos de los jugadores con más temporadas a equipos de Liga Asobal o aspirantes a la élite, han dejado al vestuario del Zamora Rutas del Vino con pocos representantes de su reciente época dorada. Jortos, como el gran capitán de la nave; Fernando, como el indiscutible líder de la defensa; y Guille, el reflejo del modelo por el que apuesta el club, son los más veteranos de ese grupo y los que comandan hoy el vestuario zamorano. Suyo es el presente y, sin duda, aún tienen cuerda para rato. Sin embargo, algún día también habrá que decirles adiós.

Quizá por ello, y ante el cambio generacional que atraviesa el primer equipo en los últimos años, desde la directiva se han entregado las riendas del Zamora Rutas del Vino a Ricardo Margareto. Un técnico que conoce bien la cantera pistacho, de la que ha tirado ante un verano difícil en el apartado económico.

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Así, a la primera escuadra ha llegado Guarido, haciendo dupla con el también local Posado. También Maga, y Dela, que lleva años sumando desde las sombras al primer equipo. Un bloque al que se suman las promesas de Gallego, Paez o Pajares; jóvenes que dan sus primeros pasos en el primer equipo, con mucho tiempo para crecer y aprender.

De ellos y de otros como Andrés o Maide, es el futuro. El tiempo dirá si juntos, con la ayuda de hombres de la calidad de Jaime, Sarasola o Cubillas, pueden alcanzar cotas tan altas como las que el Zamora Rutas del Vino acostumbró a lograr hasta ahora.