El Zamora Rutas del Vino encontró ayer su primera victoria bajo las órdenes de Margareto, en el sexto y último encuentro de la pretemporada, al derrotar al Ciudad de Salamanca por 22-31 en Villares de la Reina. Un marcador más holgado de lo que resultó el encuentro en cancha, igualado durante muchos minutos.

Arrancó con firmeza el encuentro la formación pistacho, tomando desde muy pronto ventaja en el luminoso y marcando las distancias con un Ciudad de Salamanca valiente en su apuesta que no quería quedarse atrás.

El choque de fuerzas, que en principio caía en favor del lado de los zamoranos, se equilibró con el paso de los minutos aunque el electrónico no lo hizo (5-9, m. 14). Así, el encuentro pasó a ser un intercambio de goles entre ambos equipos que únicamente alteraron un par de parciales positivos por parte de los locales, normalmente cuando el Zamora Rutas del Vino sufría alguna exclusión, y la respuesta pistacho.

Así las cosas, la primera parte entró en su recta final con un 9-13 en el marcador, que se elevó hasta el 13-16 con el que se pasó por vestuarios tras un tramo de mayor actividad. El Zamora Rutas del Vino alcanzaba así el descanso con buenas sensaciones, con el debut de Pajares y la vuelta de un Aravena que amasaba buenos minutos en pista.

En la segunda mitad, el Ciudad de Salamanca buscó recortar diferencias desde el primer minuto pero el cuadro de Viriato, bien plantado en defensa, elevó su renta a cinco tantos (15-20, m. 35).

Los charros amagaron con recortar diferencias después, elevando su intensidad defensiva. Un factor que sufrió Andrés que, ante su exequipo, tuvo que abandonar la pista lesionado mediado el segundo acto (17-22).

Sin embargo, los intentos locales no encontraron respuesta en un final plagado de fallos y paradas de los guardametas que acabó por favorecer al Zamora Rutas del Vino, más entonado que su rival a la hora de correr y anotar (22-31).