Tras la humillante derrota sufrida en Liga de Campeones ante el Bayer Múnich cabía esperar que en el FC Barcelona comenzaran a soplar vientos de cambio. El 2-8 puso en evidencia a un equipo necesitado de una revolución que, por otra parte, arrancó ayer con el paso lógico por parte de la entidad catalana.

El primer paso estaba cantado. No hacía falta que la junta directiva de la entidad culé tuviera que reunirse, como lo hizo ayer, para saber que Quique Setién iba a salir del FC Barcelona. El técnico era la primera víctima previsible del 2-8 sufrido en el estadio La Luz, más aún cuando el propio Bartomeu fue aireando su destitución por diversos medios horas antes.

La salida de Setién fue catalogada por la entidad del club como “la primera decisión en el marco de una amplia reestructuración del primer equipo, que se hará desde el consenso entre la actual secretaría técnica y el nuevo técnico, que será anunciado a los próximos días”.

Setién se despide del Barça por la puerta de atrás después de llegara mitad de temporada para intentar impulsar un equipo que, con la Liga a tiro, acaba el año sin títulos. Un periplo, el del técnico saliente, que acaba tras dirigir 25 partidos oficiales con los blaugrana, firmando un balance de 16 victorias, 4 empates y 5 derrotas (Valencia, Athletic, Real Madrid, Osasuna y Bayern). Números nada malos que hubieran podido sostenerse con algún trofeo y, por supuesto, de no haber firmado una vergonzosa actuación ante el Bayern en la Liga de Campeones.

Ahora, en el capítulo técnico, la vista está puesta en elegir nuevo técnico aunque, todo parece, que el Barcelona ya se ha decidido. El elegido, parece ser Ronald Koeman. En la línea del perfil de exjugador que encarnan Arteta o Pirlo, con más experiencia en los banquillos. No en vano, ha entrenado a Valencia, Southampton y Everton, además de una selección holandesa de la que saldría en las próximas horas.

Próximas elecciones

Por su puesto, la reestructuración del FC Barcelona no acaba aquí. Más allá del cambio obligado en la plantilla, que deberá acometer el próximo técnico (Koeman, probablemente), el aficionado exigía un cambio en la dirección del club que también se tuvo en cuenta por parte de Bartomeu y su junta directiva. Así, el club fijó sus próximas elecciones para el próximo 15 de marzo de 2021. Una satisfacción a medias para aquellos que demandaban la marcha inmediata del actual presidente pues, según sindicaba el Barça ayer, “la actual Junta Directiva asumirá la responsabilidad al cierre del ejercicio económico de la temporada 2020-2021”.