Volver para ganar. Ese es el lema utilizado desde que el coronavirus dejara un resquicio de oxígeno para que el deporte volviera a su curso “normal”. Tras meses de parón absoluto, el deporte vuelve a la actividad, y el piragüismo no iba a ser menos. Zamora, o más concretamente Villardeciervos, acoge en el día de hoy la primera competición de piragüismo desde que se decretara el estado de alarma por un virus que esta causando estragos.

El pasado 11 de agosto, se reunían Jesús María Prada, diputado de Deportes, Rubén García, delegado Provincial de Piragüismo y Lorenzo Jiménez, alcalde de Villardeciervos, para dar la noticia ante los medios de que volvía el piragüismo, y volvía para realizar la tercera edición del Autonómico de piragüismo de verano.

Como avisaba Rubén García se tratará de una cita atípica ya que cada club tendrá una ubicación y acotamientos específicos y del que solo podrán salir para competir. Atípica porque nadie es consciente del estado de forma de los competidores y por norma general saber quién llega mejor a la prueba es un aliciente que puede decantar quien gana y quien pierde una competición. El coronavirus estará muy presente y las medidas de seguridad serán extremas, eso todos lo saben, pero no será un problema para los palistas que se presenten ya que siempre darán todo para conseguir una primera victoria que de conseguirla sería la primera de la temporada.

La situación ha cambiado y las formas también, por eso se ha decido eliminar la entrega de trofeos individuales, aunque se enviaran diplomas a los ganadores de cada prueba y a esto se le añade el acorte del trayecto, los mayores recorrerán 3.000 metros, mientras que los pequeños tan solo 1.500.

A la competición se presentan veinte clubes, de los que participan muchos competidores de todas las categorías: veterano, senior, cadete, sub-23, y benjamín.

El piragüismo está de vuelta en Castilla y León y los zamoranos ven esta competición con buenos ojos para afrontar con fuerzas competiciones venideras.