Raúl Maide se hace un selfie durante la sesión de ayer. | BM Zamora

“Después de tanto tiempo parados y sin balonmano, había muchas ganas de volver a la pista. Los jugadores tenían gran ilusión por regresar y más después de una semana haciendo solo físico”, comentaba ayer el técnico Ricardo Margareto antes del inicio de la primera sesión del Zamora Rutas del Vino en el Ángel Nieto en esta pretemporada. Un entrenamiento que debió tener lugar hace una semana y que deja solo quince días al conjunto pistacho para recobrar sensaciones con el balón.

El esperpento de ver entrenar a los “Guerreros de Viriato” por la orilla del río llegó a su fin y el alivio se reflejó en la cara de los jugadores. La vuelta a las porterías y el parqué primó sobre el calor en un Ángel Nieto donde el plan de Margareto entró en una nueva fase.

“La semana sin pista no ha sido perdida, hemos trabajado físico a través de resistencia y circuitos de fuerza”, señalaba el entrenador, añadiendo: “Hay que valorarla positivamente porque, en general, todos han cumplido con los deberes que tenían para llegar en buenas condiciones al inicio de liga y se ha visto reflejado en las últimas sesiones. Han sido entrenamientos que nos han servido para ver como estaba el grupo y conocer el punto de partida para el siguiente trabajo”.

Ahora, con la madera ya bajo sus pies, los jugadores del Zamora Rutas del Vino deben apremiarse en conocer la estructura ideada por el técnico para la próxima campaña. Movimientos y estilos a aprender que intentarán poner en práctica ya dentro de dos semanas, en el primer amistoso ante ULE León. “Ahora tenemos dos semanas para trabajar y ver donde estamos. Sé que la plantilla no llegará al cien por cien al amistoso pero espero que se pueda dar ese primer paso que permita ir confeccionando el equipo para competir lo mejor posible cuanto antes”, indicó Margareto.

Sin Maide y Sarasola

La segunda etapa de trabajo para el Zamora Rutas del Vino se inició con dos jugadores trabajando al margen del grupo, Raúl Maide y Sergio Sarasola. El primero, continúa con la rehabilitación de su lesión de rodilla que le hizo perderse la pasada campaña; el segundo, sigue esforzándose para recuperarse de un edema óseo con la intención de incorporarse al trabajo grupal a mediados de mes. Situación que, muy probablemente, evitará que ambos disfruten de minutos en el próximo amistoso.

Tiempo que podría tener en pista el próximo fichaje del BM Zamora, ya que el club está pendiente de completar algunos trámites para presentar a su nuevo portero.