La organización de la Vuelta Ciclista a Zamora 2020 ha ultimado ya todas las condiciones sanitarias que exige la normativa para que la prueba pueda desarrollarse sin problemas del 14 al 17 de julio. Aunque el protocolo a cumplir es amplio y muy detallado, los organizadores insisten en que una carrera ciclista no entraña mayor riesgo que otras actividades que se desarrollan ya con normalidad tras la finalización del estado de alarma. En todo caso la Vuelta a Zamora será el primer evento ciclista que se celebre y la exigencia será mucho mayor, al ser la primera referencia, en cuanto a medidas y actuaciones.

El CDC Zamora ha elaborado un plan de Riesgos y Seguridad, basándose en las recomendaciones que ha enviado la RFEC y en una empresa de Riesgos Laborales, "que hemos contratado, y pensamos sea lo correcto para evitar contagios y lo deberemos cumplir todos los que formaremos parte del evento, ha señalado la organización en un comunicado a todos los participantes.

En primer lugar se ha decidido reducir el número de participantes a 96 ciclistas, 16 equipos de 6 corredores, más tres técnicos por equipo. Siendo un año tan excepcional, no merece la pena un exceso de corredores para reducir riesgos, ya que permitirá más distanciamiento en los hoteles. Todos los equipos serán nacionales y deberán presentar el primer día un certificado de los test PCR, que se adjuntará a la inscripción. "Sabemos que es una exigencia que algún equipo no podrá asumir y lo entendemos, pero este año va a ser indispensable cumplir este requisito para poder participar por el bien de todos, sobre todo por la posibilidad de personas que puedan ser asintomáticas".

Esta decisión se adopta para garantizar la seguridad, "que entre nosotros no podemos contagiarnos y que todos los que formamos parte del evento no somos portadores del virus".

Se va a suprimir el control de firmas, pero será necesario, que todos los componentes del equipo, pasen por una carpa, en la que se les tomará la temperatura al llegar al punto de encuentro, siempre con mascarilla puesta, hasta que se realice la salida de la prueba.

La Vuelta comenzará el martes día 14 de julio con una C.R.I de 3,4 km en Villardeciervos, lugar donde se realizará la entrega de dorsales y acreditaciones desde las 15:00 horas, en el lugar habilitado para ello.

La reunión del directores será a las 17:30 horas, se hará el sorteo de equipos y el orden de salida de los corredores se deberá informar al confirmar la inscripción y entregar el certificado de los test PCR.

Para las carreras de los días 18 y 19 de julio, el Trofeo Ayuntamiento de Zamora y el Trofeo San José, que se tenían que haber celebrado en el mes de marzo, las condiciones serán las mismas que para la vuelta: seis corredores. Está permitido que se modifiquen los corredores participantes respecto a la Vuelta, pero será necesario que se aporten sus certificados de test PCR.

La organización ha contratado los servicios de una compañía de Riesgos Laborales que se encargará de evaluar los riesgos, y de instruir con un curso a todo el personal acreditado en la carrera y a las personas contratadas.

Todas las personas implicadas en la Vuelta a Zamora deberán pasar todos los días un control de temperatura al incorporarse a la salida así como en la zona de meta para el acto de entrega de trofeos.

Se instalará un vallado de seguridad para garantizar las distancias entre el público, que en las últimas ediciones ha rondado las 100 y 150 personas. También serán desinfectadas todas las vallas de seguridad y se exigirá el uso de mascarillas, guantes y gel hidroalcólico cuando fuera necesario.

Los cuatro dÍas de competición de la Vuelta a Zamora incluyen un prólogo inaugural y tres etapas en línea, de las cuales dos finalizarán en alto. Las etapas más duras se acumulan en los últimos días, por lo que nada estará decidido hasta el último kilómetro de esta edición.

Las etapas de la Vuelta

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A estas cuatro jornadas de la Vuelta a Zamora hay que sumar las dos clásicas zamoranas que se aplazaron en el mes de marzo.