El Rivas dio ayer un golpe de autoridad de cara al desenlace de la Liga al imponerse con rotundidad a un Perfumerías Avenida que dejó escapar un nuevo título copero ante su afición que llenó en la mañana de ayer el Pabellón Ángel Nieto y que vio con resignación cómo su equipo perdió el tercer título que disputa esta temporada. El conjunto madrileño fue superior de principio a fin y tan sólo se encontró con el Perfumerías Avenida que cabía esperar en el segundo cuarto cuando las salmantinas desarrollaron su mejor juego, el que habían practicado el día antes para derrotar el Tintos de Toro Caja Rural en las semifinales.

Y Rivas se llevó con gran autoridad la gran final del «torneo naranja» que organizaron el CD Zamarat y la Federación Española con un rotundo éxito que todos los visitantes reconocieron ayer tras la final. Zamora vivió este fin de semana una competición deportiva que le convirtió en centro de interés nacional y hoy mismo seguirá sonando el nombre de esta provincia en los medios de información nacionales e internacionales que narrarán una final mucho más descompensada de lo que cabría esperar.

Ayer el Pabellón Ángel Nieto era de color azul y tan sólo en una esquina destacaba el rojo de Rivas, un dato que hacía prever que tal vez el factor cancha podría ser decisivo en un duelo que se presentaba tan igualado. Porque si Rivas había dado buena cuenta de Girona sin permitirle ninguna opción, Perfumerías Avenida también había enseñado sus cartas contra un Tintos de Toro Caja Rural aunque tal vez fue este uno de los factores causantes de su derrota en la final. Porque las salmantinas, y en especial dos de sus pilares básicos como son Marta Fernández y Le´Coe Willingham, se tuvieron que desgastar mucho ante el equipo zamorano el sábado y ayer por la mañana, casi sin tiempo para recuperarse, afrontaron otro encuentro frente a un rival de primer nivel no solo nacional sino también internacional.

El factor físico pudo ser una de las razones de la tan abultada derrota salmantina, pero no hay que restar ningún mérito a un Rivas Ecópolis que jugó como una apisonadora durante todo el torneo, sin bajar el listón de exigencia a su rival en ningún momento, sin acusar las lógicas lagunas de juego que siempre llegan durante los partidos, e imponiendo ayer por encima del resto a tres jugadoras: Anika Henry y Kurasova en el interior, y Anna Cruz en el perímetro. Henry dominó siempre el juego interior frente a una Marija Rezan que llegaba en un gran momento de forma pero que defraudó en los dos partidos jugados por Avenida; Luci Pascua no fue la que torturó al Tintos de Toro Caja Rural; y Egle Sulciute no es la de la primera vuelta de la Liga. De esta forma, Le´Coe Willinghan tuvo que realizar un enorme esfuerzo durante todo el fin de semana y terminó por pagarlo ayer tras el descanso. Aunque también hubo otro factor determinante en el desenlace de esta copa zamorana: la lesión con la que jugó Marta Fernández, un pilar imprescindible en el Perfumerías que ayer ya no fue ni la sombra de la estrella que el sábado guió al Perfumerías Avenida a la final.