El MMT Seguros perdió ayer su primer partido de 2018 al caer en el amistoso jugado en Huerta del Rey frente al Atlético Valladolid por 24-16. Un marcador fruto del escaso bagaje ofensivo zamorano, sin recursos ante la zaga pucelana y con muchos errores que impidieron sacar provecho de las paradas de Calle y los aciertos de su defensa

El amistoso no comenzó nada bien para el MMT Seguros que, en los primeros minutos se vio superado por un Atlético Valladolid dispuesto a agradar en el estreno de Pisonero como técnico azulón. Un parcial de 2-0 en los compases iniciales ponía nervioso al cuadro de Viriato, que pagaba caros sus siguientes errores en ataque con otros dos goles. Un 4-0 que no dejaba más opción a García Valiente que solicitar un tempranero tiempo muerto.

El receso pareció sentar bien en las filas de los "Guerreros de Viriato", aunque hubo que esperar casi diez minutos para ver el primer gol de los pistacho. Llegó por mediación de Sandín tras dos intentos fallidos de Anderson. Un tanto que terminó por reactivar a los visitantes.

Con Calle muy inspirado bajo palos y una defensa más sólida, el MMT Seguros alcanzaba el ecuador de la primera mitad con solo tres goles de desventaja. Una renta que redujo aún más cuando, tras ver puerta Adrián Prieto, Fafa y el propio cancerbero pudieron anotar. El empate, a cinco tantos, no tardó en acontecer cerrando Jaime González un parcial favorable para los zamoranos de 1-5 al que buscó poner fin el Atlético Valladolid con un tiempo muerto a diez minutos del descanso.

El desarrollo del partido antes del paso por vestuarios fue un intercambio de goles y errores muy propio de los partidos de pretemporada. Diego Camino movía bien la bola en los locales, poco acertados ante Calle que, además, detuvo varias primeras oleadas. Mientras, en el bando zamorano, había siempre respuesta para cada diana vallisoletana. Unas veces Ander Iriarte, otras Gastón Mouriño? el MMT Seguros no estaba dispuesto a perder comba tras rehacerse del 4-0 inicial. (8-7, m. 25). Sin embargo, el esfuerzo que supuso contrarrestar esa diferencia se acabó por dejar notar físicamente en los hombres de García Valiente que, pese a un nuevo tanto de Mouriño y otro algo afortunado de Jortos, alcanzó el descanso cuatro tantos (13-9).

El encuentro no había transcurrido por donde esperaba que lo hiciera el MMT Seguros en el primer acto. Los zamoranos, pese a que defensivamente volvían a mostrar una buena versión, dejaban constancia de ciertas carencias ofensivas. Faltas que, en gran parte, venían dadas por la ausencia de Ceballos (uno de sus máximos goleadores) y Peli o por el discreto papel de un vigilado Octavio (cero goles en la primera parte). Esa era el área a mejorar por los visitantes si querían ganar el amistoso frente al Atlético Valladolid y eso intentaron en la reanudación aunque sin éxito.

El tanto de Mou al comienzo de la segunda mitad fue un espejismo ya que el Atlético Valladolid siguió mostrándose muy superior, incluso cuando el partido quedó cinco para cinco con una exclusión por bando. Al contragolpe y con una defensa más alta sobre el impar, hizo muy difícil atacar a los zamoranos consiguiendo rentabilizar cada uno de sus fallos. Así, no fue de extrañar que, pese a que la portería visitante siguió a alto nivel, la diferencia se elevara hasta los seis goles (17-11). Un punto, a veinte minutos del final, en el que García Valiente decidió parar el choque.

Salío del receso con gol de Abalós el MMT Seguros pero los pistacho seguían atascados en ataque. Pese a que la exclusión del pivote no tuvo repercusión negativa, el Atlético Valladolid vivía tranquilo en defensa alcanzando los diez últimos minutos con siete tantos de diferencia a su favor pese a una gran rosca de Mouriño (22-13). Diez minutos que se hicieron eternos para los seguidores zamoranos en Huerta del Rey y para un equipo con menor rotación que su rival, mucha carga en las piernas, alguna ausencia y demasiado romo en ataque para aprovechar su labor defensiva.