El Sevilla sigue intratable en su comparecencias como local y mantiene las aspiraciones de optar a la cuarta plaza de la tabla tras un triunfo por 2-0 que fraguó en la primera fase del choque, ante un Athletic Club que se frena en seco en su inmaculada racha de cinco victorias consecutivas.

Al conjunto sevillano le valió con dos zarpazos iniciales para poner ventaja suficiente en el marcador ante un rival que lo intentó, sobre todo en la segunda mitad, pero que no pudo ante la seriedad defensiva local.

El recurso hispalense del juego directo desde pitido inicial creó muchos problemas en el área que defendió el meta Gorka Iraizoz. Así, en una jugada de Banega,e l francés Tremuolinas asistió a Aleix Vidal y éste, muy astuto, puso el 1-0 tras un autopase. El argentino, fue la piedra clave también en el segundo gol al volver a combinar con Aleix Vida e Iborra, en una jugada que terminó un efectivo golpeo de Bacca. Un gol que hizo despertar al Athletic, aunque fue demasiado tarde.