El checo Jaroslav Kulhavy se colgó la medalla de oro olímpica de bicicleta de montaña, obtenida en el circuito habilitado en Hadleigh Farm de Essex, después de volver a imponerse, en un final trepidante, al suizo Nino Schurter, vigente campeón del mundo, al que le faltaron fuerzas en los metros finales para cuestionar la superioridad de su rival. Kulhavy acaba con la hegemonía del francés Julien Absalon, campeón olímpico en Atenas y Pekín, favorito en Londres, que se bajó de la bicicleta tras haber recorrido solo diez kilómetros, una vez alcanzada la segunda vuelta. El español Jose Antonio Hermida rozó el podio. Acabó cuarto, pero a solo cuatro segundos del bronce, el italiano Marco Aurelio Fontana, que padeció un calvario en buena parte de la última vuelta al recorrerla sin sillín, a pulso sobre los pedales, que a punto estuvo de costarle el tercer puesto.

Carlos Coloma, por su parte, completó el brillante papel de los españoles con el sexto puesto, por detrás del campeón del mundo sub-23, el sudafricano Burry Stander. Sergio Mantecón, que se movió entre los veinte primeros, terminó vigésimo segundo. En declaraciones a los medios de comunicación tras una dura carrera en Hadleigh Farm, Hermida explicó que los «10 o 15 segundos que costó» solucionar el problema lo dejaron sin el preciado metal, pero recordó que la competición es larga y se producen diferentes contratiempos, como el que este domingo supuso la caída del campeón olímpico en Pekín y Atenas, Julien Absalon, quien no pudo acabar la carrera. «Es el 'easy, easy', si no se hubiera caído Absalon, no hubiera tenido que gastar esos cartuchos hasta la tercera vuelta, donde vamos todos muy justos y, al final, las carreras se deciden por pequeños errores, porque físicamente todos tenemos más o menos la misma forma física, pero las cosas hay que hacerlas 'in situ' en una hora y media, que es lo que dura la carrera», subrayó Hermida, plata en Atenas, quien dijo que, ahora, te toca «a esperar cuatro años más». «Si seguimos con esta rueda, hace doce años fui cuarto, luego segundo, pues sé que si se repite, llegaré hasta Río y subiremos al podio», vaticinó con sentido del humor el ciclista.