El Benavente juvenil sólo pudo sacar un empate en casa ante el Parquesol vallisoletano (2-2) y se mantiene como colista de su categoría.

Durante la primera mitad los locales se hicieron dueños del balón y supieron manejar el partido para adelantarse en el marcador gracias a un gol de Javi. Minutos más tarde Javi volvía a introducir el esférico en la portería visitante, estableciendo así el dos a cero con el que se cerro el primer tramo del encuentro.

La segunda mitad traería, en el minuto quince, un penalti a favor de los benaventanos que decidiría el rumbo del encuentro entre ambas escuadras. Modesto era el encargado de tirar la pena máxima pero la fortuna estaría esta vez del lado del cancerbero que veía como el Benavente desaprovechaba la ocasión de matar el encuentro con el tercer gol. El error de Modesto en el lanzamiento hizo que los locales bajasen el rendimiento mostrado hasta entonces.

Los tomateros perdieron el mando del encuentro, la pelota quedaba en manos de los vallisoletanos que supieron aprovechar el bajón tomatero para empatar el partido con dos rápidas llegadas.

Durante los últimos minutos del partido los benaventanos dispusieron de alguna jugada de ataque peligrosa, así como algún lanzamiento franco próximo a la portería rival que no pudo aprovechar para llevarse los tres puntos.

Una última jugada durante los últimos coletazos del encuentro pudo resultar decisiva, cuando un jugador tomatero caía dentro del área rival.

Sin duda era penalti, jugadores y aficionados gritaban al árbitro pidiendo la pena máxima, pero éste no se atrevió a señalar lo que pareció evidente.

Al final tablas en el marcador y un punto para cada equipo que no les sirve de mucho dada su posición en la tabla de clasificación, de la que los tomateros son últimos.