Turín (Agencias)

La esquiadora alpina granadina María José Rienda abanderó y guió durante la ceremonia de apertura al equipo español formado por 16 deportistas que participará en los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006. Rienda, ganadora de cinco pruebas de la Copa del Mundo de esquí alpino, es la baza española en la cita olímpica del Piamonte italiano, donde partirá entre las favoritas en la prueba de gigante. La granadina, de 30 años, participará en sus cuartos Juegos Olímpicos, después de los de Lillehammer´94 (Noruega), Nagano´98 (Japón) y Salt Lake City´02 (EEUU), en los que fue sexta en el gigante, después de haber sido tercera en la primera manga. La esquiadora llevó la bandera nacional, precedida por la portadora del estandarte con la palabra ´Spagna´ y ataviada con un vestido cuya falda mostraba unos relieves con la forma de los Alpes.

En el grupo también estaba el jefe de misión, el ex atleta catalán Cayetano Cornet, plusmarquista nacional de los 400 metros. España desfiló, al ritmo de las canciones "Daddy Cool", del grupo Boney-M, y "Think", de Aretha Franklin, en el sexagésimo sexto lugar, entre Eslovenia y Estados Unidos, por mor del orden alfabético italiano, en el que los tres países comienzan por la letra ese (Slovenia, Spagna y Stati Uniti).

La parada de los atletas comenzó con el equipo de Grecia, cuna de los Juegos Olímpicos, y se cerró con el de los anfitriones, Italia, que lógicamente se llevó el grueso de las ovaciones y vítores del público asistente.

Ritmo, velocidad y pasión fueron los ingredientes en los que se basó la Ceremonia de Apertura de los Juegos de Turín´06 en el Estadio Olímpico de la capital piamontesa que sirvió para abrir la puerta a la vigésima edición de la cita olímpica invernal, declarada inaugurada por el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi.

La ceremonia, celebrada ante una veintena de jefes de Estado, consistió en un espectáculo de algo más de dos horas y media de duración que apostó por un gran impacto visual para mostrar al mundo la tradición italiana y el dinamismo actual de Turín, del Piamonte y del país.

El estilo y la creatividad italianos quedaron reflejados mediante grandes coreografías de masas y notables juegos de luces en una ceremonia que abrió el ex gimnasta Yuri Cecchi con un golpe de martillo sobre un enorme yunque.

La bandera olímpica accedió al estadio olímpico portada por la actriz italiana Sofía Loren, la escritora y periodista chilena Isabel Allende, la ex atleta marroquí Nawal El Moutawakel, la actriz estadounidense Susan Sarandon, la naturalista keniana Wangari Maathai, premio Nobel de la Paz en 2004; la ex esquiadora de fondo italiana Manuela di Centa, la atleta mozambiqueña Maria Mutola y la activista en defensa de los derechos humanos camboyana Somaly Mam.

La formación de una paloma de la paz con los cuerpos de varios actores suspendidos mediante cables y que desarrollaron una brillante coreografía sobre un gran telón blanco situado en uno de los fondos del ´Comunale´, fue otro de los detalles más aplaudidos de la velada.

Yoko Ono, viuda de John Lennon, leyó un mensaje por la paz que dio paso a la interpretación por parte del cantante Peter Gabriel de la canción "Imagine", una de las obras del líder del legendario grupo británico The Beatles.

El secreto mejor guardado era conocer el nombre del último portador de la llama olímpica... Y el honor recayó en la ex esquiadora de fondo Stefania Belmondo, ganadora de diez medallas en cinco citas olímpicas, y que ´se impuso´ en el pulso final al ex esquiador alpino Alberto Tomba. El acto lo cerró Luciano Pavarotti, que interpretó "Nessun Dorma" (´que nadie duerma´), la pieza más conocida de la ópera ´Turandot´, de Giacomo Puccini.

El tenor estuvo acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional de la RAI (radiotelevisión pública italiana).