Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sayaguesas de piedra, el tributo de Jesús Villar a las mujeres de Sayago

Tras "La siega", "La trilla" o "La fragua", el documentalista suma un nuevo trabajo con "Una mujer sayaguesa"

"Se me ocurrió la idea del monólogo y escribí el guion pensando en la vida de mi madre y basándome en mis experiencias"

Mujeres de Villar del Buey, Pasariegos, Fornillos, Monumenta, Gamones, Torregamones, Palazuelo, Zafara, Muga, Badilla o Roelos transitan por el documental

Jesus Villar grabando el documental durante una escena con Aurora Ballesteros

Jesus Villar grabando el documental durante una escena con Aurora Ballesteros / J. V.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Jesús Villar tenía una cuenta pendiente con las mujeres sayaguesas. Después de documentar la siega, la fragua, la trilla, de rescatar memorias y costumbres condenadas al olvido, este hijo de Palazuelo de Sayago (Nochebuena de 1946) explora la vida aquellas mujeres de la posguerra, como su madre, peleonas, sacrificadas y muy trabajadoras, empujadas en muchos casos a tirar de la casa en solitario mientras los maridos buscaban sustento allende los mares.

Tal es el hurmiento de “Una mujer sayaguesa”, el último documental de Jesús Villar, empeñado en inmortalizar recuerdos y vivencias de una generación en extinción. “Empecé hace diez años; yo quería hacer un homenaje a la mujer sayaguesa porque para mí la mujer es el valor. Por muy mal que nos sepa a los hombres, la mujer ha sido siempre el director de orquesta; la música no hubiera sonado sin ellas” observa el documentalista sayagués sobre este nuevo trabajo que le ha llevado diez años con sus parones, crisis emocionales y dudas.

¿Cómo enfrentarse a este nuevo desafío? “Tras pensarlo mucho se me ocurrió la idea del monólogo y escribí el guion pensando en la vida de mi madre y basándome en mis experiencias en mi forma de ver cómo era la mujer sayaguesa”.

Jesús Villar, director del documental "Una mujer sayaguesa"

Jesús Villar, director del documental "Una mujer sayaguesa" / I. G.

Aurora Ballesteros, vecina de Badilla que igual canta que baila, toca el tamboril, recita, cultiva el huerto o planta olivos protagoniza el descarnado relato de una mujer que, tejiendo calceta, hace memoria de su vida desde el portal de la casa más antigua de Palazuelo. Una descarnada narración apoyada por impresionantes testimonios, esto sí que son auténticos, de mujeres sayaguesas, algunas ya fallecidas, “laboriosas como hormigas” que desde niñas se echaron al campo sacrificando la escuela. Igual pastoreaban el ganado pasando el día “con un cachico de pan, ni tocino ni nada”, que trillaban, remendaban un paño o resolvían el sustento al pie de la lumbre.

Por el documental transitan Inés Martín, Isaura Paniagua, Laudelina Iglesias, Adelina Garrote, María Ramos, Gerónima Nieto, Consuelo Ramos, Irene Arribas, Cecilia Hernández, Isabel Pascual, Josefa Alonso, María Guerra, María Gejo, Marina Manso, Prudencia Garrote… Deliberadamente el director omite en la película nombres, pueblos o localizaciones “para no distraer la atención”, pero las fuentes llegan de Villar del Buey, Pasariegos, Fornillos, Monumenta, Gamones, Torregamones, Palazuelo, Zafara, Muga, Badilla o Roelos.

Una mujer sayaguesa remendando una prenda durante el documental

Una mujer sayaguesa cosiendo durante el documental / J. V.

Al final, sin ningún interés por medio más allá de su propia satisfacción y el homenaje a la generación de sus padres, Jesús Villar solo trata de contar “la pequeña o gran historia de Sayago”. Reflexiona el sayagués cómo a través de los documentales percibe el paso del tiempo; “con mis primeros trabajos (La siega, La trilla), las proyecciones se llenaban de gente mayor que había vivido esas experiencias y se notaba que les gustaba mucho porque era su propia vida. Ahora es distinto, a la gente joven le suena a chino porque no vivió la siega ni la trilla, no sabe lo que era una era. Aunque con que quieran a sus abuelos y los hayan escuchado un poco me conformo”.

Jesús Villar sabe que “Una mujer sayaguesa” resuelve una cuenta pendiente. En el cajón aguardan otras historias. Pastores o contrabandistas … proyectos que quedaron ahí y quién sabe. “Me interesa el Sayago anterior, el que han hecho personas como mis abuelos y mis padres; lo que venga después, otros lo valorarán” objeta quien es también impulsor de sayago.com que desde el año 1995 ha venido recogiendo saberes y experiencias de esta comarca, además de ser una plataforma para los sayagueses de la diáspora que a través de Internet encontraron un lugar de encuentro.

Aurora Ballesteros, protagonista del relato

Aurora Ballesteros, protagonista del relato / J. V.

“Al final salió esto (Una mujer sayaguesa); me dije, yo lo hago ¿que no le interesa a nadie? Es igual, me interesa a mí”. A juzgar por el recibimiento del documental allá por donde ha transitado este verano desde su estreno en Badilla -este sábado se ha incluido en el colofón de los actos del Día de la Comarca-, los sayagueses reconocen este nuevo trabajo de Jesús Villar como un ejercicio de memoria y de perenne recuerdo hacia tantas madres y abuelas que escribieron una parte de la historia reciente de Sayago. “Para mí, lo sorprendente, lo no esperado, ha sido el éxito que está teniendo el documental en Sayago. Estoy muy satisfecho y si está siendo valorado es, sin duda, gracias a la brillante interpretación de Aurora Ballesteros y de las mujeres que tejen esta modesta historia”.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents