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Cigüeñas, golondrinas, busardos ratoneros, erizos, tejones o lobos, todos caben en el "hospital de la fauna" de Zamora

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de Zamora, ubicado en Villaralbo, atendió el año pasado a 625 animales, 35 más que el año anterior

El vencejo común, la especie más atendida seguida del busardo ratonero, cigüeña blanca, cernícalo vulgar o lechuzas

Las causas principales de ingresos son traumatismos, electrocuciones, atropellos, también con episodios de debilidad, deshidratación o neumonía

Laura Yanes muestra una lechuza recuperada en el CRAS Villaralbo

Laura Yanes muestra una lechuza recuperada en el CRAS Villaralbo / Alba Prieto

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Desde cigüeñas blancas, vencejos, busardos ratoneros, milanos, cernícalos, golondrinas, lechuzas o aviones hasta jinetas, tejones, erizos, tortugas, algún lobo. Toda la fauna silvestre, viva o muerta, tiene acogida en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de Zamora, ubicado en Villaralbo, donde el año pasado se atendió a 625 animales, 35 más que el año anterior y en su gran mayoría aves. Más del 86% de los ejemplares ingresaron vivos en este "hospital de la fauna silvestre", mientras que el resto correspondieron a cadáveres o muestras empleadas en labores de seguimiento sanitario e investigación.

El vencejo común volvió a ser la especie más atendida, con 91 ejemplares, seguido del busardo ratonero (48), la cigüeña blanca (40), el cernícalo vulgar (39) y los 36 ejemplares de lechuza común. La principal causa de ingreso fue la recogida de pollos y crías durante la época reproductora, con 250 ejemplares, seguida de los traumatismos (186) ocasionados por distintas causas, electrocuciones (32), atropellos (29) y de los ingresos relacionados con enfermedades y episodios de debilidad, deshidratación muchos como consecuencia de las sucesivas olas de calor o neumonía debido a las bajas temperaturas del invierno. “En los últimos meses se están recibiendo bastantes animales, sobre todo aves, por choques contra cristales en edificios altos y especialmente en las pistas de paddle, a pesar de estar señalizadas” precisó Prada.

Laura Prieto con una lechuza a punto de ser liberada

Laura Prieto con una lechuza a punto de ser liberada / Alba Prieto

“La población cuando ve a un pequeño pájaro o animal lo trae aquí si no puede volar y también ellos cuando lo reciben informan de que no todas las aves que se encuentran son susceptibles de traerlos aquí, pero se les explica, sobre todo a los niños, el tipo de especie y las condiciones en las cuales se recibe” explica el delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, durante la visita al CRAS en Villaralbo.

Es el balance del trabajo desarrollado por el equipo del CRAS de Zamora durante 2025, que vive su momento más emocionante cuando se consigue recuperar a los animales liberarlos como ocurrió el año pasado con 284 ejemplares, lo que supone que más de la mitad de los que llegaron vivos al centro dependiente de la Junta de Castilla y León pudieron regresar a su medio natural una vez completado el proceso de recuperación. Los animales que no pueden ser liberados son trasladados a centros especializados para programas de conservación, reproducción o educación ambiental.

El delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, ha visditado este jueves las instalaciones, ampliadas gracias a una inversión de 102.850 euros que ha permitido mejorar tanto la atención prestada a los animales como las condiciones de trabajo del personal.

Golondrinas en el CRAS de Villaralbo

Golondrinas en el CRAS de Villaralbo / Alba Prieto

Prada destacó la labor que desempeña el centro, cuando se trata de animales vivos “en curarlos, recuperarlos, rehabilitarlos y soltarlos en el medio al que pertenecen”. También “como observatorio de la situación sanitaria de la fauna silvestre en la provincia de Zamora” y colaborando “con las fuerzas y grupos de seguridad, con los órganos judiciales a la hora de averiguar causas de posibles envenenamientos, electrocuciones o disparos que se producen en este ámbito de la fauna silvestre”.

Laura Yanes, auxiliar veterinaria del Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Zamora destacó lo “apasionante” de un trabajo cuyo objetivo fundamental es salvar a la fauna silvestre, aunque tenga momentos duros como “cuando nos llega un animal en estado crítico y no puedes hacer nada por él”.

El delegado de la Junta observa una lechuza que sostiene la auxiliar veterinaria

El delegado de la Junta observa una lechuza que sostiene la auxiliar veterinaria / Alba Prieto

Afortunadamente son muchos más los ejemplares recuperables, a los que el personal cuida con todo el mimo como cuando llega un ave en estado de hipotermia, “los metemos en incubadora, tenemos mantas eléctricas, luego lo hidratamos y a comer”. Es fundamental saber cómo actuar con un animal cuando es encontrado en el campo en situación vulnerable. “No hay que darle de comer; lo primero es que tenga la temperatura adecuada y cuando esté hidratado ya proceder a la alimentación. Pero siempre aconsejamos que llamen a Medio Ambiente o al teléfono de este centro y nosotros les indicamos el protocolo más adecuado, porque dependiendo de la especie, de la situación, hay que actuar de una manera u otra” precisa Laura Yanes. También se aconseja meter al animal en una caja de cartón con agujeros para que respire y no jaulas, porque nos está viendo y todos los animales silvestres nacen con miedo al ser humano”.

El CRAS desempeña así una labor fundamental por la recuperación de la fauna silvestre que ha ido en aumento, lo que ha llevado a la ampliación del edificio principal, separando la zona de recepción de animales de la destinada a la atención sanitaria, la construcción de un aseo y vestuario para los trabajadores, la mejora del voladero principal y de los espacios de alojamiento de los ejemplares, así como la adecuación del acceso al recinto para facilitar la entrega de animales heridos.

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Esqueletos de aves / Alba Prieto

El centro cuenta con una plantilla estable integrada por un veterinario y un peón especialista, que durante los meses de mayor actividad se refuerza con personal de apoyo para garantizar la atención continuada de los animales ingresados. A esta labor se suma la colaboración del Programa de Voluntariado Ambiental de Castilla y León y de estudiantes en prácticas de diferentes disciplinas vinculadas a la conservación del medio natural.

El delegado territorial ha reconocido el trabajo que desarrolla el personal del Centro y ha agradecido la colaboración de Agentes Medioambientales, Celadores de Medio Ambiente, efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), Policía Local, Bomberos y de todos los ciudadanos que, con su implicación, hacen posible la rápida atención y recuperación de numerosos animales silvestres cada año.

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