Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

San Félix el Africano procesiona en El Perdigón

Un hecho histórico para el municipio zamorano, pues ninguno de los vecinos que hoy viven han visto al santo patrono de la parroquia en procesión

Salida de la iglesia parroquial de San Félix.

Salida de la iglesia parroquial de San Félix. / Félix Rodríguez Lozano

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Félix Rodríguez Lozano

Félix Rodríguez Lozano

Como un hecho histórico puede considerarse la procesión celebrada ayer, 1 de agosto, fecha señalada en el santoral, para reivindicar la memoria de San Félix, víctima del decreto persecutorio de Diocleciano en el año 304 de nuestra era y coincidiendo con el patronazgo que durante siglos ha ostentado sobre la iglesia de El Perdigón. En esta feliz y acertada iniciativa, que ha contado con una amplia y significativa acogida entre los vecinos, no están lejos, una vez más, las perspicaces y diligentes manos de Alfonso Fonseca García y Juan Pablo López Izquierdo. Un enorme éxito que pone de manifiesto su agudeza y capacidad organizativa.

El carácter histórico del acontecimiento es innegable. Ninguno de los vecinos que hoy viven ha conocido una iniciativa semejante y, de haberse producido anteriormente, habría que remontarse varios siglos atrás. Sin embargo, sí se sabe que, aunque hoy nadie pueda dar fe de ello, al menos en una ocasión se intentó sacar en procesión a San Félix y a San Blas, el santo que sustituyó a San Félix por coincidir su festividad con la recolección de las cosechas. Fue en primavera y el remedio resultó peor que la enfermedad. Nada más salir al pórtico de la iglesia descargó una intensa tromba de agua acompañada de granizo, por lo que hubo que suspender la esperada procesión. Algún vecino, para regocijo de la concurrencia, miraba alternativamente a ambos santos mientras les preguntaba con humor: “Félix, ¿has sido tú? ¿Blas, has sido tú? ¿Cuál de los dos ha sido?”. Una buena manera de afrontar aquel inesperado desenlace.

San Félix, como ya he manifestado en varias ocasiones, tanto de forma oral como por escrito, pertenecía a una familia culta y acomodada. Era originario de la Numidia africana, concretamente de Scillum, localidad situada en las proximidades de Cartago, aunque sin una ubicación exacta conocida, en la actual Túnez. Vino a la Hispania Citerior para predicar la Buena Nueva del Evangelio acompañado de quien pudo ser su hermano o un amigo de la infancia, San Cucufato (Cugat en catalán), del que Zamora conserva una buena parte de sus restos en la iglesia de Santa María de La Horta, trasladados desde Santo Tomé.

Ambos fueron víctimas de la citada persecución y ambos recibieron una amplia veneración desde muy temprano. Menos de un siglo después de su muerte. Aurelio Prudencio Clemente deja constancia de evidentes muestras de culto y veneración a San Félix en Gerona y extendido rápidamente por España y Francia. También desde fechas muy tempranas fueron consagrados templos al santo bereber. Ya en la Baja Edad Media, fue dedicada la iglesia de El Perdigón a su memoria, dando lugar a su patronazgo y, por supuesto, a esta histórica procesión celebrada el pasado sábado.

Tracking Pixel Contents