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Mejora del oficio y la técnica

"Laboratorio" de toreo en el campo zamorano

Una decena de alumnos de la Escuela Taurina de Navas del Rey (Madrid) ha participado recientemente en una retienta de vacas en la finca "El Encinar" de la ganadería "Toros Villalpando", donde han estado acompañados y aconsejados por su profesor, el banderillero David Adalid

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Los alumnos de la Escuela Taurina de Navas del Rey (Madrid) han visitado hace unos días la provincia, en la que ya son asiduos, para participar en una práctica poco habitual para ellos: la retienta.

El escenario de este tentadero ha sido la finca "El Encinar" que la ganadería "Toros Villalpando" tiene en el término municipal de Villárdiga. Hasta ella, llegaron una decena de alumnos de la escuela madrileña, acompañados, como de costumbre, por su profesor, el banderillero David Adalid.

Precisamente, después de que los jóvenes novilleros toreasen las vacas seleccionadas por los ganaderos, Adalid hacía una valoración de lo que supone para ellos tener la oportunidad de vivir la retienta y cómo se diferencia de un tentadero habitual. "Es laboratorio para el ganadero y para el torero".

"Es un día importantísimo porque es muy peculiar", aseveraba David Adalid refiriéndose a la retienta ya que los alumnos "no pueden estar retentando todos los días y son vacas grandes, que ya han estado tentadas, normalmente, de eralas y que son viejas" puesto que tienen entre unos 18 y 22 años.

"Unas se acuerdan y otras, no", dice el maestro sobre las vacas, que tienen "el volumen de un toro y las embestidas también muy similares a las de un toro" debido a la edad y a los posibles recuerdos de la primera vez que fueron tentadas.

"El valor en el toreo yo creo que es torear despacio; cuanto más despacio se torea, más valor tiene uno. Hoy es ese examen donde ellos pueden llegar a tener esas embestidas que una becerra, una erala o un eral tienen un poco más violentas, con más fuerza, con otro ritmo. Estas son muy similares a las de un toro", remarca Adalid como algo positivo para que sus alumnos "cojan ese volumen, ese esfuerzo que tienen que hacer y le cojan ese temple a los animales".

Sobre el nivel mostrado por sus alumnos, Adalid se mostraba "supercontento con cómo están estando con las vacas".

La decena de alumnos que han participado han sido elegidos por su maestro en función de su momento profesional: "han venido los más hechos y los que están a punto de debutar con caballos o debutando o bien ya están matando novilladas sin caballos".

Así, todos tienen en común próximos compromisos: mientras Pepe Luis Cirugeda se preparaba para el suyo en Beaucaire (Francia), Jordi Andreo y Gitano Rey (uno de los triunfadores del bolsín de La Rioja) han pasado a las semifinales del Certamen "La Trilla de Oro", que torearán en septiembre; Gabriel Segura toreará dos novilladas en el certamen "Camino hacia Las Ventas"; Rafa Fandila toreará otras dos en Aguilafuente (Segovia) y en La Peza (Granada), el francés Hugo Tarbelli debutará con picadores en su país y Fernando Díaz lo hará en el Certamen de Novilladas sin Picadores del Sureste.

Además, varios alumnos torearán un festival en la propia Navas del Rey, junto a toreros salidos de la Escuela, como Cristian Pérez, Sergio Rodríguez o Álvaro Serrano. Otros, como uno de los más noveles en la Escuela, el portugués Reinaldo, acudían para aprender observando.

"Ha habido vacas que han servido, pero otras que no. Los animales ya están toreados, tienen 18 o 20 años, hay unos que se acuerdan y otros que no se acuerdan. La que ha sido la peor vaca, no por comportamiento, a lo mejor, cuando la tentaron, fue extraordinaria, pero tiene 20 años y, si se acuerda, no le pegas ni uno", continúa valorando la retienta y el comportamiento de los animales David Adalid en la cena y tertulia posteriores, junto a aficionados y amigos que han acudido a la finca para presenciar el desempeño en el campo de los alumnos.

Ellos mismos, los novilleros, también expresan sus propias sensaciones tras ponerse delante de los animales.

Las del novillero Pepe Luis Cirugeda, "positivas". "Creo que nos ha servido mucho ver una retienta y ponerte delante de vacas de 20 o 22 años, con esa presencia, que parecen toro en las embestidas. Ha sido un tentadero muy importante tanto para mí como para mis compañeros, el ver y analizar cada embestida", decía.

Para Jordi Andreo, todas las vacas "han tenido sus matices, sus cositas muy buenas para pensar y para que sirvan y terminaban dándolo. Es que, en las retientas, esos ritmos, las miradas, la forma de colocarse,... Siempre hay que tratar de estar viendo dónde colocarte, el tipo de toque, la distancia que hay que darle. Te hace pensar tanto y ser tan consciente de por qué le estás haciendo cada cosa que es por lo que creo que lo hace tan especial".

"Hemos aprendido un poco de todos. Cada vaca tenía un comportamiento diferente y, en general, se dejaron. La mía tenía mucha nobleza y, cuando esperaba a que cambiase la cara y se fijara en la muleta, en ningún momento te quería coger. Tuve un momento solo donde me ha sorprendido", analiza su actuación delante del animal Hugo Tarbelli.

Por su parte, Rafa Fandila está convencido de que la retienta le ha "servido mucho" por los comportamientos diferentes de las tres vacas delante de las que se ha medido. "Saco un balance positivo".

"Me voy el hombre más triste de toda la cuadrilla porque, de cinco muletazos que he pegado, he pegado dos quietos y los otros dos, con las piernas andando. No me lo puedo permitir, tengo que ser el mejor", hace autocrítica Gabriel Segura.

La opinión de Gitano Rey es que cada vaca "ha tenido lo suyo y han sido de una forma diferente", y no deja pasar la ocasión de agradecer a sus compañeros "porque se aprende siempre escuchando y hablando con ellos".

Fernando Díaz es uno de los alumnos que se ha incorporado a la Escuela de Navas del Rey este curso y, para él, este era su primer tentadero de retienta. "He notado ya la seriedad en los animales y me ha servido mucho para seguir creciendo y ver otras formas de embestir. Ha habido vacas mejores y peores, pero creo que todas han podido sacar de mis compañeros y de mí lo que llevamos dentro y expresarnos como somos".

El novillero Jesús Moreno no pudo torear finalmente, pero dice que "ves a tus compañeros, cómo embisten los animales, los analizas, qué es lo que harías tú en cada uno; vas viendo lo que hacen tus compañeros y ves sus pros y sus contras, lo que hacen bien y mal", expresa.

"El tentadero, ya sea un tentadero de eralas, utreras, cuatreñas o una retienta, siempre es importante porque todo lo que te pongas delante tienes que hacerlo como si estuvieras en la plaza. La importancia tiene que ser la misma, lo que pasa es que el volumen y el tamaño de la retienta te hace dar un plus más de convencimiento porque es como si estuvieses delante de un toro", asegura Moreno.

Reinaldo, otro de los nuevos alumnos, tampoco ha toreado, pero ha "visto una parte muy importante y diferente del campo y a mis compañeros haciendo algo fuera de lo común porque no es lo que suelen hacer ni es el tipo de animales y situaciones que les suelo ver enfrentar".

Por su parte, el ganadero Jesús Alaiz expresa que "las vacas han dado todo lo que tenían dentro", aunque "no puedes evaluarlas porque son muy mayores ya". Y aconseja a los novilleros: "Todo el ganado no es igual. Tenéis que analizar mucho el toro cuando lo tenéis enfrente".

"Los toreros sueñan con salir por la puerta grande; en esta casa, se entra por ella", remata David Adalid sobre su jornada en la ganadería "Toros Villalpando".

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