Voces zamoranas inclusivas: la historia de Clemen y Marina en el Koro KUZA
La agrupación vocal actuará mañana por primera vez en el medio rural en el marco de la romería interpueblos "Ni fu ni fa" con la que Arcenillas busca visibilizar al colectivo LGTBIQ+

Integrantes del Koro KUZA durante una actuación. / Cedida
“Es como estar en casa”. El pensamiento expresado por Clemen y Marina es compartido por la veintena de voces que conforman el Koro KUZA. La agrupación vocal zamorana -impulsada en el seno del colectivo queer transfeminista- se presenta como un espacio abierto, intergeneracional, seguro e inclusivo más allá de la identidad de género. A punto de cumplir los ocho meses de vida, mañana protagonizarán su primera actuación en el medio rural, en el marco de la romería interpueblos "Ni fu ni fa" en Arcenillas.
"De hecho, uno de los integrantes que se siente más en casa es un hombre cisgénero, heterosexual, casado y con hijos", explican. Lejos de ser un caso aislado, son varios los que -más allá de la etiqueta que define a la comunidad queer- han encontrado en este "koro" su espacio propio. Hay quienes incluso se desplazan semanalmente en autobús desde Benavente para cumplir con los ensayos. "Ese es el nivel de implicación".
Tras dos décadas residiendo en Pontevedra, Clemen retornó a su ciudad natal. Corría el año 2014 y el llamado "choque cultural inverso" estaba ya más que diluido en Zamora. Fue el momento en el que Clemen -que reivindica la inclusión en este artículo de sus dos apellidos (Formariz López) como homenaje a la "madre que le dio la vida"-, comenzó a expresarse con la misma naturalidad con la que lo hizo antaño en tierras gallegas. "Cuando regresé nunca me oculté y me presentaba a la gente diciendo: Si, yo estoy divorciada de una mujer. Y siempre decían que por qué tenía que precisarlo. Pues me parece necesario".
Estudiante de las especialidades de oboe y clarinete en el Conservatorio Profesional de Música "Miguel Manzano", conforma junto a Marina el gran apoyo de la dirección musical encabezada por Ana Castro. El reto inicial no era menor ante un grupo amateur con una desigual experiencia no solo en la interpretación coral, sino en aspectos tan básicos como la comprensión del lenguaje musical.

El Koro KUZA tras uno de los ensayos. En la segunda fila, Clemen y Marina (primera y tercera por la derecha). / Cedida
Para sortear dicha barrera, Ana apuesta por una educación adaptada e inclusiva al grabar todas las voces: "Es la manera de tener una referencia en casa, que resulta de gran ayuda para quien no sabe interpretar una partitura".
La diversidad se palpa incluso en el rico repertorio de una agrupación que nació al ritmo de la popular canción infantil "Frère Jacques" para pasar a interpretar a letras de Britney Spears o una versionada jota de Nuez de Aliste de la mano del también integrante y escritor zamorano, Jonathan Arribas. KUZA cuenta, de hecho, también con un villancico "kuir" (término españolizado). Una mezcla de estilos tan dispares que ahonda, una vez más, en el concepto de "ser zamorano, pero ser disidente".
Con todo, actuar en el Koro KUZA representa una manera de socializar "simplemente ensayando y compartiendo ratos juntos", una vez más, al margen de la identidad sexual o de género de cada uno. También entre perfiles más longevos "que podíamos estar en nuestras casas ya tristes y aburridos" y nos hemos encontrado con un espacio vital tan positivo al que invitamos a todo el que quiera que se una". Entre risas, comentan cómo hay quien ha pedido expresamente que el "koro" no deje de ensayar durante el verano porque "se me acaba la vida social".
El descubrimiento del Koro KUZA supuso un verdadero descubrimiento para una Marina recién llegada de Madrid y deseosa de formar parte de una formación vocal. Encajar con un repertorio y el perfil estándar de los integrantes tenía su propio nombre y colores asociados.

En el centro, la directora musical Ana Castro durante uno de los últimos conciertos del Koro KUZA. / Cedida
Su vestuario improvisado visibiliza el mensaje de una comunidad queer que abraza también a quienes "aunque no se sientan, sí conectan con esa etiqueta y buscan construir un espacio habitable y que englobe a todos desmontando estructuras y apoyándonos unos a otros".
El espíritu inclusivo de la romería "Ni fu ni fa"
Su primera actuación fuera de la ciudad de Zamora llega mañana sábado, en el marco de la romería interpueblos "Ni fu ni fa", rescatada precisamente bajo la premisa de dar visibilidad al colectivo en los pueblos. Impulsada por la teniente de alcalde y concejala de Fiestas, Igualdad y Bienestar Social de Arcenillas, Elena García Martín, junto a la alcaldesa Jenifer Fernández García, la cita cumple con el doble objetivo de convertirse en una cita de referencia y conexión para Arcenillas y los pueblos próximos. "Y se nos llena el pueblo" con personas procedentes también de provincias como Valaldolid y Salamanca.
El programa diverso se completa con la interpretación del coro Voces LGBTIAQ+ de Madrid (formado por 30 personas) y la actuación de dos DJ del propio colectivo. La oferta cultural incluye la apertura de puestos artesanales desde las 12:30 horas, música de charanga, bingo musical, representacuiones infantiles de la mano de Pumuky Circo Chisme, actuaciones folclóricas con la agrupación zamorana Menudillo y discomóvil.
Una apuesta que busca mostrar una realidad "que existe y que simplemente visibilizándolo ya contribuyes a avanzar".
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