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A falta de tienda, el Ayuntamiento de un pueblo de Zamora se ofrece a hacer la compra a sus vecinos más vulnerables

En marcha el pionero Programa de Auxilio para el Abastecimiento Esencial

Se planteará un "sondeo de necesidades" para detectar posibles beneficiarios

"Que nadie en nuestro municipio carezca de productos básicos por falta de autonomía física"

Fiesta de la Asociación de Jubilados de Venialbo, el año pasado.  | CEDIDA

Fiesta de la Asociación de Jubilados de Venialbo, el año pasado. | CEDIDA

Va para dos años que el pueblo de Venialbo se quedó sin tiendas, una cerrada por jubilación y el supermercado está en alquiler sin que hasta el momento haya sido posible su reapertura. La realidad es que este municipio donde viven unos 450 habitantes estables, que tiene escuela, guardería, farmacia, panadería, comedor social que ofrece unas quince comidas diarias, y dos bares que en verano serán tres por la apertura de un chiringuito en el campo de fútbol, carece de un comercio de cercanía especialmente necesario para las personas mayores y sin posibilidades de movilidad.

Es la razón que ha movido al Ayuntamiento a poner en marcha lo que ha llamado un Programa de Auxilio para el Abastecimiento Esencial que ofrece el servicio de atención en tareas cotidianas, como la compra de alimentos y suministros básicos, a personas mayores o con movilidad reducida.

"Pretendemos facilitar la vida diaria de nuestros vecinos más vulnerables, reforzando los vínculos de vecindad y asegurando que nadie en nuestro municipio carezca de productos básicos por falta de autonomía física" explica Jesús Vara, alcalde de Venialbo.

Mayores solos

Pues sin un comercio de alimentación en el pueblo y sin un servicio de venta ambulante, que el Ayuntamiento trata de regular, hay personas mayores que viven solas y, sin familiares cercanos en el pueblo, y tienen complicado el abastecimiento de alimentos si no es muchas veces a gracias a favores y vecinos voluntariosos que les traen las compras desde Zamora u otro pueblo cercano.

La propuesta del Ayuntamiento de Venialbo pasa por hacer inicialmente un "sondeo de necesidades" entre ese colectivo de personas mayores que viven solas o vecinos con discapacidad o movilidad reducida que no cuenten con red familiar de apoyo cercana. El objetivo es prestar ayuda desde la institución local para realizar la compra y llevarla hasta el domicilio. Un servicio que se ofrecería de forma gratuita a cargo de voluntarios municipales, de tal forma que el usuario solo tendrá que abonar el importe exacto del ticket de compra.

Floreciente

Una respuesta pionera para la nueva realidad de un mundo rural cada vez más envejecido y carente de servicios como el comercio de cercanía tan usual en otros tiempos y ahora en vías casi de extinción. Venialbo, un municipio tan floreciente en otros aspectos como el mantenimiento del colegio, guardería gratuita o los bares, no ha podido evitar la desaparición de las tiendas de alimentación. Y eso, admite el alcalde, "ha creado un problema para un colectivo cada vez más numeroso de personas mayores sin posibilidad ni capacidad para trasladarse a Zamora a hacer la compra. Es la razón de que nos planteemos esta iniciativa y vamos a ver si hay peticiones".

A la espera de la respuesta a este ofrecimiento, se calcula que al menos una decena de personas podrían ser potenciales beneficiarios de la posibilidad de tener la compra de alimentos y suministros básicos a domicilio sin coste alguno más allá del ticket con los productos que encargue el usuario.

Venta ambulante

Para el alcalde "lo ideal sería que se reabriera la tienda, no solo por ese servicio de cercanía para los vecinos, también permitiría el asentamiento de una persona o familia en el pueblo y, con más de cuatrocientos habitantes establecidos, que en verano y fines de semana aumentan, creemos que sería viable. Pero tenemos que ser los propios vecinos quienes mantengamos los servicios".

Tampoco existen, por el momento, posibilidades de abastecimiento a través de la venta ambulante, aunque se está a la espera de que algún vendedor (frutero) se incorpore a la ruta de Venialbo, un pueblo que "tiene mucha vida" defiende el máximo representante municipal.

A la espera de que algún día pueda suplirse el vacío del abastecimiento alimentario de cercanía, el Ayuntamiento plantea una solución a las personas mayores comprometiéndose a realizar la compra, previamente encargada, y una vez a la semana se llevará a cabo el reparto de los pedidos en los domicilios.

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