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El Cristo de Morales del Vino recupera su esplendor tras un minucioso proceso de restauración

La intervención ha sido ejecutada por el Centro de Restauración de la Fundación Las Edades del Hombre, en el marco del convenio suscrito entre la Diputación y el Obispado

Representantes de la Diputación, del Obispado, del Ayuntamiento y del Centro de Restauración posan con la imagen del Cristo de Morales.

Representantes de la Diputación, del Obispado, del Ayuntamiento y del Centro de Restauración posan con la imagen del Cristo de Morales. / M. J. C.

Tras un complejo proceso de restauración, el Santísimo Cristo de Morales del Vino ha regresado a su ermita en la que, con motivo de su fiesta el 9 de mayo, se reencontrará con sus fieles devotos. El resultado de la intervención realizada en la talla se ha presentado este martes en un acto celebrado en el pequeño templo, en el que han participado responsables de la Diputación, del Obispado de Zamora y del Centro de Restauración de la Fundación Las Edades del Hombre, que ha sido el encargado de devolver su esplendor a la talla del siglo XIII y de autor anónimo.

El presidente de la Diputación, Javier Faúndez, recordó que los trabajos de rehabilitación del Santísimo Cristo de Morales del Vino se enmarcan en el convenio de restauración de bienes muebles del pasado año suscrito con el Obispado de Zamora, dotado con un presupuesto de 224.000 euros, de los que el 58% los aportó la institución provincial y el resto la Diócesis. El citado acuerdo ha permitido intervenir en 38 obras de arte de 28 localidades de la provincia, la misma cantidad de piezas que se han incluido en el convenio de este año y que pertenecen a 32 pueblos zamoranos.

Destacó Faúndez que el trabajo realizado evidencia el compromiso de la Diputación con el medio rural y con el patrimonio que custodian sus templos en el que, en dos anualidades, se han invertido más de medio millón de euros. Por tanto, como subrayó, la restauración de piezas como el Santísimo Cristo de Morales es el fruto de un “trabajo planificado y ordenado” y que se desarrolla en perfecta sintonía con el Obispado de Zamora, a partir de informes de necesidades que transmiten los párrocos y en base a los que se determina el presupuesto y las nuevas actuaciones.

Javier Faúndez (centro) explica los detalles del convenio que ha permitido restaurar la imagen.

Javier Faúndez (centro) explica los detalles del convenio que ha permitido restaurar la imagen. / M. J. C.

Por su parte, el gerente de la Diócesis de Zamora, José Manuel Chillón, reconoció en la presentación del resultado de la restauración del Santísimo Cristo de Morales que “es extremadamente fácil” trabajar con la Diputación de Zamora porque “todo lo que proponemos sale adelante”. Además, recalcó la importancia de las actuaciones que se ejecutan en bienes de pueblos pequeños en los que “cuando restauramos una imagen, no estamos tocando la madera, la escayola o la materia, estamos tocando la fe de la gente”.

De hecho, reconoció que la intervención realizada en la venerada imagen de Morales del Vino ha permitido también restaurar la “experiencia vivencial y la fe de un pueblo que se tiene que mantener”. Por este motivo, como subrayó Chillón, es tan importante el convenio entre el Obispado y la Diputación, ya que permite mantener vivo un legado que es preciso mantener y conservar.

En la presentación del resultado de la intervención también participó Consuelo Valverde, directora del Centro de Restauración de la Fundación Las Edades del Hombre, en el que se han llevado a cabo los trabajos de restauración para devolver el esplendor a la talla del siglo XIII y de autor anónimo. No dudó Valverde a la hora de calificar como “magnífica” la imagen en la que, de forma previa a la intervención, se llevó a cabo un proceso previo para entender qué deficiencias presentaba, comprobar cuántas capas de policromía recubrían la talla y “los límites” de la actuación.

El sacerdote Pedro Faúndez capta con su móvil una imagen del Cristo de Morales.

El sacerdote Pedro Faúndez capta con su móvil una imagen del Cristo de Morales. / M. J. C.

Así, se ha llevado a cabo un proceso previo de identificación de materiales, aunque también se han realizado análisis estratigráficos que determinaron que la talla estaba recubierta por cinco capas de policromía, tras ser analizadas las muestras en un laboratorio especializado. Los restauradores, como remarcó Valverde, “se quedaron en la capa número tres” al ser la “más afín” a la obra y la que presentaba un mejor estado de conservación, mientras que las superpuestas fueron eliminadas al estar ennegrecidas.

Los restauradores han retirado de manera mecánica con ultrasonidos y con un bisturí esas capas sobrantes hasta llegar a la original, en la que posteriormente se ha realizado una limpieza del barniz y se han estucado las “lagunas”, que se reintegran cromáticamente con la técnica “rigatino”, es decir, mediante finas líneas verticales paralelas de colores puros. Del mismo modo, se han eliminado pequeños restos de clavos de la cruz del Cristo y se han rellenado los pequeños huecos con una pasta.

Por último, recordó que el cometido principal del Centro de Restauración es “devolver la luminosidad” y un estado de conservación óptimo a las obras en las que interviene para contribuir a mantener un sentimiento de devoción, en este caso, al Santísimo Cristo de Morales.

Tras el acto oficial de presentación, la restauradora que ha dirigido la intervención ofreció una explicación técnica de los trabajos realizados en la venerada talla ante un grupo de vecinos de Morales del Vino que se congregaron en el interior de su ermita.

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