Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Obituario

Emotivo adiós a Severiana, la mujer más longeva de Tábara, a sólo unos días de cumplir 104 años

La vida de Severiana es digna de recuerdo, a pesar de sus constantes altibajos. Tras una feliz infancia junto a sus padres en el “Parador de Palomillo”, su adolescencia estuvo marcada por la trágica Guerra Civil. Las penurias de la posguerra le llevaron a emigrar a Alemania, y cuando regresó decidió montar la “Venta de Palomillo”. Los fracasos empresariales de su marido le llevaron a perder todos sus ahorros, pero logró reinventarse.

Severiana Calzada

Severiana Calzada / Ch. S.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Chany Sebastián

Chany Sebastián

Tábara

Tábara y los tabareses han dado su último y emotivo adiós a una de las personas más longevas de la historia de la Villa. La señora Severiana, a la que la vida le dio tantas oportunidades como traspiés, falleció ya camino de los 104 años ganándose con sudor y lágrimas, por méritos propios, a pesar de los errores ajenos, el haber sido una de las personas más queridas y respetadas del pueblo que fue cuna de León Felipe y morada de San Froilán y San Atilano.

Severiana Calzada Fernández vino al mundo un ya muy lejano 25 de mayo de 1922, durante el reinado del rey Alfonso XIII, en el entonces muy conocido y regentado “Parador de Palomillo”, fundado por su abuelo Antonio Fernández, oriundo de la vecina localidad de Faramontanos de Tábara. Nació ella fruto del matrimonio entre Teodosio Calzada y Ana Fernándezm, una familia ejemplar de la que nacieron cinco hermanos, todos ellos ya fallecidos.

Severiana Calzada

Severiana Calzada / Ch. S.

Fue Severiana una niña despierta e inteligente, hogareña y muy buena gente, que pasó una infancia feliz yendo a la escuela durante la Segunda República y ayudando en lo que buenamente podía a su familia. Por desgracia, toda su adolescencia estuvo marcada por la Guerra Civil entre 1936 y 1939, malos años para soñar cuando había que sobrevivir y la mayoría vivían día a día sin saber si cada amanecer iba a ser el último.

Llegada la juventud, pronto comenzó a darse cuenta que el mundo rural de la “Tierra Vieja de Tábara” no daba para más y si quería progresar tenía que seguir los pasos de muchos de sus paisanos, poner rumbo a lo desconocido y emigrar a buscarse la vida, a ganarse el pan nuestro de cada día, muy lejos de la tierra que le vio nacer.

Severiana Calzada

Severiana Calzada / Ch. S.

Fue así como la joven moza tabaresa, con lo puesto, entre la nostalgia y la esperanza, cruzaba “Los Pirineos” y tras dejar atrás Francia se asentaba en la población de Hildeshein en Alemania donde trabajó varios años montado aparatos de radio para la entonces afamada marca “Telefunken” (luego también conocida por sus televisores), adaptándose y superando las dificultades que no fueron pocas en un país lejano y muy diferente a España, pues obviamente no sabía una palabra en alemán.

Sencilla, pero trabajadora y ahorradora, mujer de principios, honesta y consecuente, con los marcos que fue ahorrando regresó a España, ilusionada, dispuesta a labrase el futuro justo allí en la tierra que le vio nacer, poniendo en marcha la “Venta Palomillo” que en los años sesenta y setenta del pasado siglo XX se convirtió en uno de los puntos de referencia de la Villa de Tábara tanto para los vecinos como para los foráneos que por allí pasaban de Zamora a Sanabria y a Galicia y viceversa, donde siempre encontraban el buen trato de Severiana.Llegó el amor y Severiana contrajo matrimonio con uno de los hombres más emprendedores de Tábara, el señor Primitivo, pues ya entonces era propietario de la fábrica de harinas a la vera de la carretera “Villacastín-Vigo” (ahora Nacional 631).

Severiana Calzada

Severiana Calzada / Ch. S.

Por desgracia su marido nunca tuvo mucha suerte con los múltiples negocios que puso en marcha. Tampoco con la harinera. Juntos intentaron reflotar la industria de harinas, sin embargo, los múltiples fracasos empresariales de Primitivo llevaron a que Severiana perdiera la mayor parte de los ahorros logrados en Alemania, obligándole de nuevo a reinventarse.

Emprendedora nata, decidió iniciar una nueva aventura, en este caso montando una granja de cerdos, contratando trabajadores portugueses, para más tarde dedicarse a la cría de gallinas y de pollos, una actividad que le permitió sostenerse económicamente hasta enviudar. Severiana no tuvo descendencia directa y la carencia de hijos le llevó a dejar todos su bienes a su sobrino catalán, quien le acompaño en sus últimos años en la residencia de la tercera edad donde residía.

Para Tábara y los tabareses la señora Severiana no dejó solo un testimonio de vida gracias a su longevidad, -en menos de un mes iba a cumplir 104 años de edad-, sino también un espíritu de tenacidad y visión empresarial enfrentándose con valentía y mucho coraje a las dificultades propias de un mudo rural agrogandero y la adversidad económica.

Severiana Calzada (a la izquierda)

Severiana Calzada (a la izquierda) / Ch. S.

Una historia, la suya, marcada por la emigración, la superación y la reinvención constante que le llevaron a convertirse en un referente de la memoria viva y contemporánea de Tábara, así como en un ejemplo de cómo la perseverancia y el trabajo pueden llegar a moldear el destino de una persona luchadora, sin rendirse nunca a pesar de las adversidades.

Severiana Calzada Fernández se despidió de su vida terrenal con un sentido funeral en la iglesia de la Virgen de la Asunción antes de buscar el descanso eterno en el camposanto tabarés del entorno de la Sierra de la Culebra, dejando como su mayor legado la lucha, la independencia y la pasión por la vida como la mujer más emprendedora y longeva de la histórica Villa de Tábara.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents