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Los ganaderos zamoranos ceden al imperativo de la industria láctea y acatan la bajada de 7 céntimos

Profesionales de Palencia y León han cambiado de empresas mientras en Zamora se han firmado los nuevos contratos sin excepción

Jorge Hernández, responsable de vacío de leche de COAG en Castilla y León, en su explotación.  | J. H.

Jorge Hernández, responsable de vacío de leche de COAG en Castilla y León, en su explotación. | J. H.

Los ganaderos zamoranos han acatado sin excepción las ofertas a la baja realizadas por la industria en el precio de la leche ofrecidas coincidiendo con el fin de los contratos. Han sido residuales los profesionales que se han negado a firmar las condiciones unilaterales y que ha conllevado el cambio de empresa en casos anotados en las provincias de León y Palencia.

"Se ha puesto de acuerdo todas las empresas a la hora de bajar de 5 a 7 céntimos (por litro) y los contratos ya se están firmando porque la leche es perecedera y sino toca tirarla", apunta Aurelio González, secretario general de UPA en Castilla y León. A falta de alguna empresa que aún deberá firmar los contratos en las próximas semanas, todo apunta a que las bajadas van a ser lineales.

Lamenta González, que la industria láctea, lejos de apostar por las explotaciones nacionales, esté priorizando el "beneficio rápido" al apostar por importar masivamente leche procedente de otros países como Francia y Portugal "a poco más de 30 céntimos" desdeñando el panorama próximo que se avecina para el sector.

"No están pensando en el día a día de mantener nuestras explotaciones", añade no sin recordar que quienes están apostando por ofertas impuestas a la baja son las mismas que están "pidiendo por favor que haya más ganaderías, que hay que producir más leche (en el ovino y caprino)". En caso de continuar por estos derroteros, avisa que el sector del vacuno de leche seguirá la misma deriva.

Una situación que desde UPA ya han denunciado ante la Agencia de Información y Control Alimentarios para proceder a las pertinentes inspecciones y velar para que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria.

La sensación generalizada es de malestar, pero también de resignación. "Al final no queda otra porque tienes que vender la leche sí o sí" en un contexto al que la industria "ya nos tiene acostumbrados con este tipo de prácticas", apunta Jorge Hernández, responsable de vacío de leche de COAG Castilla y León. El riesgo de tirar la materia prima por el sumidero no es menor: cada día que una explotación tira la leche está perdiendo entre 1.200 y 1.800 euros, más de 40.000 euros al mes, según datos de la propia COAG. Una situación que ya se está dando en diversas granjas de Galicia a las que se aboca a una situación crítica y al borde del cierre.

La esperanza, en opinión de Hernández, pasa por que la industria cumpla con sus promesas y sea una "bajada temporal" con pronósticos de que incluso "probablemente en el tercer o cuarto trimestre repunte otra vez" el precio.

Para UPA, el panorama actual exige un cambio de concepción por parte de la industria láctea. En este sentido, González apunta a la necesidad de que comprendan "que no todo es ganar" a costa de los ganaderos nacionales a los que "hay que mantener y cuidar" para garantizar la viabilidad a futuro de la propia industria.

Las opas ya están estudiando las acciones a emprender con posibles protestas, si bien estas deberán en todo caso consensuarse con el sector en un momento marcado por el inicio de las labores en el campo. Hasta el momento, la única manifestación anunciada en la provincia de Zamora a las puertas de Lactalis tuvo una mínima repercusión.

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