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La merma de ejemplares obliga a adoptar medidas para "proteger" a las aves esteparias en las Lagunas de Villafáfila

La Fundación del Patrimonio Natural diseña un plan de actuaciones para reducir la incidencia de las labores agrícolas en la reproducción de varias especies de la Reserva Natural

Dos personas observan aves en una de las lagunas de la Reserva Natural de Villafáfila. | ARCHIVO

Dos personas observan aves en una de las lagunas de la Reserva Natural de Villafáfila. | ARCHIVO

Villafáfila

Contribuir a la conservación de las poblaciones de aves esteparias en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfia. Este es el objetivo que persigue la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León con un plan de medidas que se desarrollará a lo largo de este año, que también pretende reducir la incidencia de las labores agrícolas en la reproducción de distintas especies esteparias nidificantes en suelo para incrementar su éxito reproductor.

Así, la intervención se centrará, por un lado, en el seguimiento e identificación de las zonas importantes para la alimentación y reproducción de distintas aves esteparias en la Reserva Natural, tales como el sisón, la ganga ortega, la ganga ibérica y la avutarda y, por otro, la detección de nidos o colonias de aguilucho cenizo y de aguilucho pálido.

Al margen de estos objetivos prioritarios la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León también detalla otros en su proyecto.

El primero es preservar las áreas de nidificación mediante la aplicación de medidas que permitan compatibilizar las prácticas agrícolas con la reproducción de las especies de aves esteparias.

En concreto, para el aguilucho cenizo y el aguilucho pálido se implementarán medidas de conservación encaminadas a compatibilizar las labores agrícolas con la viabilidad de los huevos y la supervivencia de los pollos en el nido.

Otro de los objetivos es disminuir la mortalidad no natural de las especies de aves esteparias, aunque la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León también pretende mejorar el conocimiento de su biología reproductiva, analizando sus hábitos, fenología, principales lugares de nidificación o causas del fracaso reproductivo.

Catalogación

Las aves esteparias habitan, de manera o exclusiva o preferentemente, en espacios abiertos dominados por hábitats pseudoesteparios cerealistas o agroganaderos.

A nivel nacional, prácticamente todas las especies esteparias están en clara regresión y, en algunos casos, se ha detectado una reducción abrupta de sus poblaciones a lo largo de las dos últimas décadas, lo que ha motivado su catalogación como vulnerables, en el caso del aguilucho cenizo, la ganga ibérica y la ganga ortega, mientras que el sisón está considerado en "peligro de extinción" y el aguilucho pálido y la avutarda forman parte del listado de especies silvestres en régimen de protección especial

La transformación que ha sufrido el paisaje agrícola que habitan las aves esteparias ha propiciado una importante pérdida de calidad de los sustratos clave para la supervivencia de estas especies.

En el caso del sisón las poblaciones se han reducido aproximadamente un 70% desde el año 2002 y las de ganga ibérica y ganga ortega han sufrido descensos poblaciones del 46 y el 56%, respectivamente en los últimos años. La pérdida de ejemplares del aguilucho cenizo es más contenida, mientras que, en el caso del aguilucho pálido, la reducción es más drástica y se sitúa entre el 20 y el 40%.

Superficie

Los trabajos programados por la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León, para los que se ha estimado un presupuesto de adjudicación de 17.693 euros, se desarrollarán durante el presente ejercicio en el área de Villafáfila, que se circunscribe a una superficie de 31.474 hectáreas, aunque se prevé la posibilidad de prórroga en las anualidades de 2027 y 2028.

El adjudicatario de la intervención prevista tendrá que planificar previamente los trabajos de campo mediante la subdivisión del área en sectores no mayores a las 2.500 o 3.000 hectáreas. Además, deberá prospectar cada sector y se encargará de la toma de datos de las especies objeto de la intervención, que deberá trasladar de forma periódica a la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León.

Los puntos de observación serán determinantes para la búsqueda de zonas de reproducción y de nidos o colonias de aguiluchos, para la detección de machos de sisón mediante la escucha y la observación de sus vuelos de exhibición y para detectar ejemplares de ganga ortega y posibles zonas importantes para su alimentación y reproducción.

Por otra parte, la identificación de los propietarios de las parcelas con nidificación probable de alguna de las especies objeto de la actuación será responsabilidad del coordinador técnico de la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León, que comunicará a los agricultores, en función de la fecha prevista para la cosecha y del estado de desarrollo de los pollos, la necesidad de adoptar medidas de conservación para facilitar su viabilidad.

Siega en verde

Durante los meses de mayo, junio y julio, según los cultivos y las zonas, se inician los trabajos de siega en verde de forrajeros y cosecha de leguminosas y, fundamentalmente, cereal. En los citados momentos el adjudicatario deberá recabar datos junto a los propietarios de las parcelas con nidos sobre las fechas aproximadas de la siega.

Además, en función del sustrato de ubicación de los nidos, el estado de maduración del cultivo, su previsible siega y el estado fenológico de la puesta previsiblemente afectados por los trabajos agrícolas, se valorará la necesidad de implementar medidas de conservación de los nidos.

Algunas de las medidas previstas son el retraso de la cosecha, el traslado de los pollos a lindes, arroyos, eriales o cultivos adyacentes, no cosechar parte de la superficie en torno al nido o la instalación de un cercado con malla protectora. En el caso de que no sea posible implementar ninguna de las medidas citadas, se procederá a la retirada de los huevos o pollos para su traslado inmediato a un Centro de Recuperación de Animales Silvestres.

Principales amenazas

El hábitat idóneo para las aves esteparias está ligado a la presencia de ecosistemas dominados por vegetación herbácea o arbustiva rala, de amplios horizontes en zonas más o menos llanas, tanto naturales, como cultivadas. El hábitat de las especies esteparias está estrechamente relacionado con la actividad agroganadera que se desarrolle, con una gran dependencia por la presencia de barbechos, eriales, pastizales, terrenos baldíos, lindes y la heterogeneidad de cultivos herbáceos, así como de su nivel de intensificación y de la carga ganadera que soporte.

Por tanto, la principal amenaza para las aves esteparias procede de la pérdida directa de ese hábitat ocasionada por los cambios en las actividades agroganaderas y otras productivas, que generan un aumento de la mortalidad no natural y una reducción de la productividad de estas especies.

Otras amenazas significativas son la cosecha y la siega, principalmente en verde, durante el periodo de reproducción, que se agravan por el uso de variedades tempranas de cereal o de ciclo corto, la roturación o laboreo de parcelas en barbecho durante el periodo reproductor, el uso de semillas tratadas con plaguicidas y el levantamiento de los rastrojos poco tiempo después de la cosecha o ensilado del forraje al momento de cosechar.

No obstante, la cosecha mecanizada de los cultivos es, en la actualidad, el principal factor de mortalidad de los pollos de aguilucho pálido y aguilucho cenizo, al ser especies que nidifican en el suelo, seleccionando frecuentemente los cultivos de cereal y, al coincidir en el tiempo la estancia en nido de los pollos con esta labor agrícola. Esta actividad podría afectar también a especies como la avutarda y el sisón.

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