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"Voto porque se empeñó mi mujer": el alfoz de Zamora, entre la resignación y la ilusión de los nuevos electores

Las localidades más próximas a Zamora dibujan las dos caras de una misma moneda con los jóvenes que ejercen por primera vez su derecho al voto y los menores de 30 años liderando el censo electoral

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Roales del Pan / Monfarracinos / Villaralbo / Cazurra

“Voto porque se empeñó mi mujer, yo por mí ni me acercaba”. La idiosincrasia del alfoz zamorano dibuja una jornada electoral marcada por la abstención y la notable diferencia generacional en el perfil del votante, más joven en el caso de Roales del Pan frente a localidades como Cazurra donde la media anotada previo al primer avance de participación rondaba los 65 años.

La hora del vermú se impone incluso en una jornada clave como son los comicios. “Eso no se perdona”. Hay quienes han acudido a misa o al bar ya provistos con su respectivo sobre y papeleta. Otros, como Aurelio de 82 años y su mujer, llegaban en su propio coche procedentes de Zamora en una visita fugaz para acercarse al consultorio médico de Cazurra, convertido por un día en colegio electoral.

Una tradición resquebrajada por las nuevas generaciones. En Roales del Pan, los coches coparon durante toda la mañana los aledaños de un Colegio Rural Agrupado flanqueado a un lado por la escuela infantil y al otro por el campo de fútbol con los veteranos de la Liga de Veteranos Futormes pisando el césped. Acompañados de los niños, incluso haciendo una pausa en la preparación de las oposiciones como en el caso de Azahara, fueron los menores de 40 años los encargados de cubrir el fondo de la única urna electoral.

El crecimiento en el padrón en los últimos años ha llegado acompañado del consecuente incremento en el censo. Con 813 electores, Roales del Pan optaba a añadir una segunda mesa, pero "con el índice de participación que tenemos no merece la pena". "Vienen a cuentagotas", se escucha en el aula del CRA "Tierra del Pan".

La baja participación es la tónica común. "Nos daremos con un canto en los dientes si llega al 50%". Explica el concejal roaleño e interventor por el partido socialista, Luis Alberto González, que la afluencia a estos comicios es "muy bajo", especialmente en unos comicios autonómicos en solitario frente a citas anteriores en las que la participación se animaba al ir acompañadas de las elecciones generales o municipales.

La esperanza no falta en Villaralbo donde recuerdan que al cierre de los colegios entre el 70 y el 80% suele haber cumplido con su derecho, si bien "estas (en referencia a las elecciones autonómicas) y las europeas son los grandes damnificadas por la abstención. Lo veremos".

Al mediodía, apenas el 10% del censo de Monfarracinos se había acercado a la urna incluidos "dos de 18 años". El tercero, Rodrigo, cruzaba la puerta a las 12:09 para cumplir con "un trámite", pero sabiendo "lo que iba a votar" en su primera experiencia electoral. Lejos de ser los únicos, los quintos han contribuido a engrosar notablemente el censo electoral en Monfarracinos, sumando cerca de una veintena de nuevos votantes hasta los 797.

La juventud se estrenaba en sus derechos y deberes. Dos veinteañeros (Aroa Jimeno y Óscar Hidalgo) conformaban junto a María Isabel la mesa más benjamina en la escuela villaralbina y probablemente de toda la provincia. Lejos de mostrar nervios, la presidenta de mesa hacía gala de una envidiable naturalidad en la atención a los electores. Frente a ella, María mostraba en Cazurra que "la experiencia es un grado" en sus terceros comicios ejerciendo como miembro de mesa, los primeros en el pueblo en el que ya lleva censada 17 años.

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