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Limpiar los cortafuegos: la exigencia de los vecinos de La Requejada para evitar incendios en Sanabria

El monocultivo de pino ocupa más de un tercio del término municipal y los residentes piden "gastar dinero ahora" para evitar destinarlo a la extinción de fuegos

Uno de los caminos invadidos por vegetación en La Requejada.  | A. S.

Uno de los caminos invadidos por vegetación en La Requejada. | A. S.

Los vecinos de los enclaves urbanos del valle de La Requejada denuncian el estado de los cortafuegos y caminos que atraviesan las masas forestales de monocultivo de pino: "Es indignante cómo el crecimiento de los pinos va acabando y cerrando los cortafuegos". La superficie de pinar ocupa más de un tercio del total del municipio, sumado a la superficie de matorral, alrededor del 40% de la vegetación localizada en el valle.

Con preocupación observan la evolución de los pinares: "Luego dicen que hacen prevención para evitar incendios, cuando esa prevención se hace teniendo los cortafuegos limpios para evitar catástrofes como las que hemos vivido el pasado verano".

El municipio de Rosinos de la Requejada cuenta con una masa forestal de pinar que está repartida entre sus diez pedanías: Anta de Rioconejos, Carbajalinos, Doney de la Requejada, Escuredo, Gusandanos, Monterrubio, Rionegrito, Rosinos de la Requejada, Santiago de la Requejada y Villarejo. Algunos de estos pueblos están literalmente rodeados de pinos.

La masa forestal tradicional de robles y rebollares ha desaparecido por el monocultivo de pino, con el grave problema de despoblación y abandono de terrenos agrícolas que en su momento, transcurridos 30 años desde su abandono, fueron declarados suelo forestal.

Los residentes exigen que "debería gastarse algún dinero en limpiarlos ahora y no luego tener que gastar en medios para extinguir los incendios. Y más aún con pinares próximos a la base de aviones de Rosinos de la Requejada".

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