"Corta a Gabilondo que esto es gordo": Memoria de uno de los accidentes de tren más impactantes de Zamora
Antonio de Pedro fue testigo directo de los primeros momentos tras el arrollamiento de un rebaño de ovejas en el año 1992
Un tren mercancías procedente de Vigo y con destino a Pinto (Madrid) descarriló en las cercanías de Andavías
"Si no son obligadas, las ovejas no salen de la telera; el lobo le mangaba al pastor diez o doce animales todos los años"

Antonio de Pedro
"Corta a Gabilondo que aquí tienes una noticia gorda". Habían pasado varias horas desde el descarrilamiento de un tren en Andavías, tras atropellar a un rebaño de ovejas, y Antonio de Pedro, siempre atento a la actualidad, no había oído "ni pío" por los medios. Por eso, se apresuró a llamar a Ana Tamarit, por aquel tiempo Jefa de Informativos de Radio Zamora. "Corta a Iñaki Gabilondo y da esta noticia" insistió en su afán de que el suceso tuviera eco en toda España a través del programa más escuchado de la radio.
A la revelación de la noticia, Antonio de Pedro añadía el valor de la grabación de las primeras imágenes con su inseparable videocámara Grunding que tantos otros aconteceres de Andavías ha inmortalizado. Un material que era oro para las televisiones y gracias al cual pudieron conocerse los momentos posteriores al monumental arrollamiento de animales y la salida de las vías del tren cargado con 148 vehículos.
La crisis de los trenes que vive el país rescata la memoria de personas que han sido testigos de otros sucesos en las vías, a los que la provincia de Zamora no ha sido ajena, como el acaecido la madrugada del 25 de septiembre de 1992.

Noticias sobre el arrollamiento de un rebaño de ovejas recogidas por LA OPINIÓN DE ZAMORA. | LOZ
A sus 78 años Antonio de Pedro recuerda con claridad el episodio ocurrido a "escasos dos kilómetros" de su casa, en el paraje conocido como El Cabezo, entre La Hiniesta y Andavías, ya en el término de este último. Hasta allí llegó el rebaño de ovejas de un pastor de La Hiniesta que salieron en desbandada del redil atosigados por el lobo, sostiene Antonio de Pedro, para cruzar la vía en el momento que pasaba un tren mercancías, cargado de vehículos, procedente de Vigo y con destino a Pinto, en Madrid.
"Si no son obligadas, las ovejas no salen de la telera, y desde luego ni por asomo cruzan de un término a otro". El pastor, recuerda Antonio de Pedro, sumaba una buena cuenta de bajas por el ataque del lobo; "todos los años le mangaba diez o doce ovejas" cuenta el primer testigo de aquel siniestro ferroviario que se llevó por delante más de doscientos animales.

Antonio de Pedro con su vieja videocámara / I. G.
El accidente, en el medio de la nada, a oscuras y sin posibilidad de establecer comunicación, llevó a dos tripulantes del tren a lanzarse campo a través hasta Andavías para llamar a la primera casa donde vieron luz. Y no era otra que la de Oila, la madre de Antonio que además tenía el teléfono público. "Buscaban un teléfono para avisar, sería a Renfe. Les debieron de decir que por qué no se comunicaron antes conectando con los postes, pero los hombres no debían de ver nada, estaba todo a oscuras, no encontraban la linterna ni sabían ni por donde tirar, hasta que llegaron a la casa de mi madre".

Antonio de Pedro, vecino de Andavías / I. G.
Después sería el propio Antonio quien traslado de nuevo al maquinista y otro tripulante del tren mercancías hasta la zona del accidente. "Cogí el 124 y cuando llegamos allí no podía creer lo que estaba viendo, un reguero de ovejas muertas encima de la vía y por todas partes y las pocas que quedaron vivas se metieron en una trinchera, alguna berreaba… Una pena. Y volví a por la cámara. Dije, esto hay que grabarlo. Casi no tenía batería y volví por la tarde, ya no te dejaban casi coger las imágenes de la gente que había" evoca el videoaficionado mientras sostiene la vieja cámara.
Cuando empezó a amanecer Antonio de Pedro y los demás descubrieron la verdadera dimensión del descarrilamiento del tren mercancías cargado de coches Citroen. Por fortuna sin ningún daño para las cuatro personas que viajaban con el convoy pero sí para el rebaño de ovejas. "Volcó la máquina y algunos vagones más, pero los coches, aunque no se salieron de los vagones, todos tenían avería" recuerda Antonio de Pedro sobre esas primeras horas después del accidente. "Al principio allí no aparecía nadie, luego fueron llegando la Guardia Civil y tres o cuatro vecinos, pero por la tarde estaba media Zamora a ver lo que había pasado. No se podía ya grabar, estaba de miedo de gente".

Accidente de tren por el arrollamiento de un rebaño de ovejas en Andavías en 1992 / LOZ
Todavía le sorprende a este testigo de esos primeros momentos cómo le contaron que "cuando los periodistas llamaron a Renfe, allí no sabían nada más que tenían que haber llegado un tren a Madrid y no había aparecido. Decían que de dónde habían sacado la noticia; que llamaran a León".
El accidente ferroviario del 25 de septiembre del 92 permanece en la memoria de los vecinos de la zona que no puede olvidar el arrollamiento de casi todo un rebaño de ovejas ni el infortunio del pastor que tenía 38 años y 5 hijos. Pero Antonio de Pedro dice que no ha sido el único. "El tren ha matado a muchas ovejas a lo largo de la vía".
Suscríbete para seguir leyendo
- El juzgado autoriza el despido colectivo de los 28 trabajadores del Hotel Convento I en Coreses
- Un pueblo del oeste zamorano planta cara a la despoblación y sube en un año casi medio centenar de vecinos
- Los Caballeros Templarios alistanos conquistan siglos después la Casa de Zamora en Madrid
- Más robos en el medio rural de Zamora: los ladrones entran en tres viviendas de este pueblo
- Regresan los robos en domicilios, esta vez a estos pueblo de Zamora: la Guardia Civil intensifica su presencia
- Una ganadera de Zamora se libra de pagar una deuda de 465.306 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad
- El Santuario de la patrona de Sanabria, 'agraciado' con un décimo de Navidad depositado en el limosnero
- Una mujer de 85 años atropellada en Mombuey lleva 70 días con un cinturón pélvico: La cita quirúrgica no llega