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Tragedias ferroviarias en Zamora: los accidentes que impactaron en el corazón de sus pueblos

El descarrilamiento de dos trenes en Adamuz rescata de la memoria de vecinos de la provincia graves siniestros con víctimas mortales y heridos

Accidente entre Linarejos y Pedroso de la Carballeda en 2004

Accidente entre Linarejos y Pedroso de la Carballeda en 2004 / Archivo

La tragedia por un choque de trenes acaecida en Adamuz (Córdoba) ha rescatado de la memoria de las personas más longevas de la provincialos graves siniestros ferroviarios acaecidos en la línea "Zamora-Galicia" que dejaron víctimas mortales y secuelas en la comarca y desataron, en los momentos más duros, la solidaridad de los pueblos zamoranos.

La puesta en marcha el día 24 de septiembre de 1952 del primer tramo zamorano de la línea ferroviaria Zamora-La Coruña, con un recorrido de 107 kilómetros y 845 metros entre la capital y Puebla de Sanabria, supuso un paso de gigante hacia el progreso para las comarcas del oeste zamorano, durante siglos sin medios ni vías de comunicación y que además contaban con el hándicap para desplazarse de la frontera natural del río Esla, desde 1935 "Salto de Ricobayo".

Abejera de Tábara

Sufrió hace ya 63 años en las faldas de la "Sierra Sesnández", el siniestro ferroviario más trágico de la línea Zamora-Galicia. Era un frío sábado típico otoñal, el 3 de noviembre de 1962, cuando, sobre las 2.30 horas de la madrugada, un fuerte estruendo despertó bruscamente a los vecinos de Abejera sin saber muy bien qué podía haber ocurrido.

Fue tan brutal el golpe que se escuchó en pueblos limítrofes como Riofrío, Sesnández, Valer, Puercas y Sarracín. A escasos metros del casco urbano y a unos tres kilómetros de la estación, en la conocida como "Curva de Abejera", en el paraje "La Llama de Arriba" habían chocado frontalmente dos trenes: el Expreso 615, que bajaba desde la ciudad de Vigo con destino a la estación de "Príncipe Pío en Madrid, y el Expreso 616, que hacía el recorrido a la inversa entre la capital de España y Galicia.

A los ancianos de Abejera se le nubla el rostro con la tristeza al recordar aquella trágica noche: "sonó como si nos hubieran tirado una bomba y cundió el pánico" en un pueblo encajonado en un hondo entre la Sierra de Valer y la Sierra Sesnández.

El alcalde y el mayordomo inmediatamente tocaron "concejo" (arrebato) y los vecinos, niños, jóvenes y mayores se dieron cita en "La Llama de Arriba" con sus linternas y faroles de pajar encontrándose una imagen dantesca.

"Era una estampa trágica, para echarse a temblar, cuando lo vimos creímos que allí no había quedado nadie con vida". Eran otros tiempos, sin teléfonos fijos ni móviles, sin Internet, sin nuevas tecnologías y sin automóviles en los pueblos. Sin embargo, la noticia corrió como la pólvora por los pueblos más cercanos: Riofrío, Valer, Sarracín, Puercas, Sesnández, Ferreruela y Gallegos del Río, algunos de cuyos vecinos y autoridades se presentaron allí para ayudar en el rescate.

En el Expreso Madrid-Vigo perecieron el maquinista, Benigno Aguado Antón, y su ayudante de máquina, Luciano Ruíz Ménade. El tercero fue el ayudante del Expreso Vigo-Madrid, Manuel Méndez Álvarez, que al darse cuenta del inminente choque frontal saltaba del tren en marcha con tan mala fortuna que en vez de hacerlo por el terraplén de tierra cayó justo en el puente que da paso subterráneo al camino "La Armena". El maquinista tuvo más suerte pues corrió hacia la parte trasera del tren y, aunque resultó herido grave, pudo salvar la vida. Durante la retirada de los escombros aparecía una cuarta víctima mortal.

Hubo tres heridos muy graves todos ellos del Expreso Vigo Madrid: Antonio León Martín Gallego (mozo del tren), Cesáreo González Martín (jefe) y Andrés Pavón Carpena (maquinista). Los heridos leves eran todos viajeros.

Dentro de la tragedia quiso la fortuna que dos médicos gallegos, Manuel Fuentes López, forense de Muros (La Coruña) y Antonio José Pérez de Orense, viajaran en el Expreso Vigo-Madrid, y ellos fueron los primeros en prestar asistencia sanitaria, acompañándolos luego los médicos que residían en Riofrío y en Tábara.

Octubre de 1964: estalla un vagón a la entrada del Viaducto Martín Gil

Dos años después, más concretamente el día 20 de octubre de 1964, la tragedia volvía a cebarse con la línea Zamora-La Coruña en tierras de Aliste, Tábara y Alba. El convoy de mercancías JOX-3 salía a primera hora de la tarde de la estación gallega de Orense cargado con material peligroso cuyo destino final, una vez llegara a Zamora, habría sido Benavente.

Restosd e los vagones del tren que sufrió un accidente en el Viaducto Martín Gil.

Restos se los vagones del tren que sufrió un accidente en el viaducto Martín Gil. / Archivo

Un viaje dentro de la normalidad que llevó al convoy a pasar por la estación de Carbajales de Alba a las 18.38 horas. Siguió su recorrido por la Sierra Cantadores y solamente diez minutos más tarde, al cruzar sobre el viaducto de Martín Gil (Puente de los Cabriles), el vagón que portaba 142 kilos de pirotecnia saltó por los aires cayendo junto a otros siete vagones al embalse del Esla. La máquina y otros 14 vagones quedaron sobre la vía. Los vagones no pudieron ser rescatados hasta once años después en una bajada de nivel del embalse, el 14 de febrero de 1976.

Una vez más el tren del progreso se cobraba su tributo con las vidas de José Vicente Redondo, de 58 años, y mozo del tren que viajaba en el furgón del convoy que en la composición marchaba entre la máquina de vapor y el vagón de los explosivos. Los heridos fueron Pedro Carril (jefe de tren), José Domínguez López (mozo), Julio Alejo Gómez (fogonero) y José Ramón Sánchez (agente del servicio eléctrico).

Falsa amenaza de bomba en febrero de 1976

La línea ferroviaria no se vio libre de los avatares del terrorismo, aunque por fortuna la cosa no llego a más y se quedó en una falsa amenaza. Alrededor de la una de la madrugada del día 19 de marzo de 1976 el jefe de la Estación de Renfe de Zamora recibía una preocupante llamada anónima advirtiéndole de que se había colocado una bomba e iba a estallar en el Viaducto de Martín Gil. Solo cinco minutos después recibía la misma llamada, advertencia y amenaza el jefe de la estación de Puebla de Sanabria.

Minutos antes el Expreso Rías Altas procedente de Madrid había pasado y seguido con normalidad su ruta en dirección a La Coruña. Sin embargo, el "Expreso Rías Bajas", con dirección a Vigo que llegaba a Zamora a las 1.30 de la madrugada, era desviado ya por Astorga ante el riesgo de la explosión de la bomba. En dirección Galicia-Madrid hubo de desviarse el "Rías Bajas" (4.30 horas) y el "Rías Altas" (5.15 horas).

Miembros de la Guardia Civil, al mando del Teniente Coronel de la Comandancia de Zamora, acompañados de un artificiero, recorrieron minuciosamente el puente de Martín Gil entre los pueblos de Palacios del Pan y Manzanal del Barco sin hallar ninguna bomba. "Todo era una falsa alarma provocada por algún loco criminal", se justificaba entonces en EL CORREO DE ZAMORA.

El viaducto de Martín Gil, más conocido en la zona como "Puente de los Cabriles", comenzó a construirse en 1934 y fue inaugurado por Francisco Franco el 17 de abril de 1943. En su época, con su gran arco central de 209,84 metros de luz, era el mayor del mundo entre los de su clase.

El montaje de la autocimbra duró desde el mes de diciembre de 1939 hasta junio de 1940. El hormigonado del arco comenzó en octubre de 1940 y terminó en octubre de 1941. La prueba de fuego fueron los vientos huracanados de febrero de 1940 cuando el arco se vio sometido y aguantó rachas de viento de hasta 150 kilómetros por hora y solo se desvió 2,5 centímetros que, cesado el vendaval, "se produjo una recuperación natural".

Marzo de 1983: un viajero es arrojado del tren en marcha en Abejera

Abejera de Tábara fue protagonista de otro suceso, esta vez extraño y que sigue sin resolverse, al ser arrojado de un tren en marcha un varón al que muchos llegaron a relacionar con Santiago Corrella Ruiz "El Nani", nacido en Auñón (Guadalajara) el 12 de enero de 1954, e incluso se llegó a especular con ello.

"El Nani está enterrado en Abejera de Tábara (Zamora), fue arrojado del tren a su paso por este pequeño pueblo, se le intentó reanimar sin éxito, y se le dio sepultura en el cementerio del pueblo, no consta ninguna lápida con su nombre, sí una cruz".

La realidad es que nunca se llegó a confirmar que se tratase de "El Nani", detenido el 13 de noviembre de 1983 y del que nunca más se volvió a saber, siendo cierto que efectivamente un individuo fue arrojado desde el tren en Abejera en marzo de 1984, sin documentación, llegando a especularse que pudiera ser "El Nani" y que fue enterrado en el cementerio viejo de Abejera. Muchos años más tarde, en el año 2001, fue exhumado, por orden judicial, para analizar los restos, pero jamás se dio a conocer la verdadera identidad del ciudadano arrojado desde el tren.

Dos Talgos con 505 pasajeros chocaron en la estación de Linarejos-Pedroso en 2004

El día 21 de mayo de 2004 dos talgos chocaron en la estación de Linarejos (La Carballeda) a las 18.15 horas en la línea Zamora-Galicia produciendo un total de 23 heridos, de los cuales 18 graves. El accidente se produjo cuando el Talgo procedente de Galicia (con 191 pasajeros a bordo) y en dirección Madrid embistió al Talgo que hacía el recorrido contrario, con 314 viajeros, y se encontraba parado en la estación de Linarejos. El cruce de trenes tenía lugar normalmente en la estación de Sarracín de Aliste.

El día 21 de noviembre de 1975 la línea Zamora-Galicia se vio interrumpida durante varias horas al descarrilar el tren número 7.672 (diario de mercancías) entre las estaciones de Linarejos-Pedroso (Carballeda) y Puebla de Sanabria. El siniestro obligo a desviar los trenes TER en dirección Galicia-Madrid y Madrid-Galicia por Astorga. Los viajeros del tren Correo se desplazaron en autocar entre Puebla y Zamora y viceversa.

Un convoy de mercancías arrolló y mató 260 ovejas en Andavías

En el año 1992 un convoy de mercancías que se dirigía de Zamora a Vigo descarrilaba entre los apeaderos de La Hiniesta y Andavías a causa de la estampida de un rebaño de alrededor de 260 ovejas que, al parecer, huían asustadas tras ser atacadas por una manada de lobos y se metieron en la vía del tren justo antes de que pasara.

Las cuatro personas que viajaban en el tren resultaron ilesas. Sin embargo, el rebaño sufrió una masacre muriendo la práctica totalidad de las ovejas.

Los accidentes de tren que impactaron en el corazón de pueblos de la provincia

Ovejas arrolladas por el tren que transportaba furgonetas en el accidente de Andavías. / Archivo

Junio de 2020: Accidente mortal en La Hiniesta

El día 2 de junio de 2020 un nuevo siniestro se producía en la línea Zamora-Galicia, en esta ocasión en el término de La Hiniesta, a la altura del puente de la carretera ZA-P-1405 de Zamora a Mahíde, al desprenderse un vehículo todo terreno desde el paso a nivel a la vía.

Operarios y agentes de la Guardia Civil investigan las causas del accidente en La Hiniesta

Operarios y agentes de la Guardia Civil investigan las causas del accidente en La Hiniesta / Archivo

La locomotora del Alvia 11553, con 174 pasajeros, que hacía el recorrido Ferrol-Madrid no pudo frenar a tiempo y arrolló el vehículo. En el siniestro fallecieron dos personas, el maquinista del Alvia, Alexander Pedreira Sainz, un gallego nacido en La Coruña en 1988, que estaba en periodo de formación y que era hijo de un interventor de Renfe, y el conductor del todo terreno de 89 años de edad que originó el siniestro. Además, hubo varios heridos.

El tren "Ruta de la Plata" arrolló un tractor Peleas de Abajo con dos fallecidos

Los siniestros han afectado también a otras líneas ferroviarias de la provincia de Zamora. El día 12 de marzo de 1974 un accidente ferroviario se cobraba dos vidas humanas en el punto kilométrico 206+50 de la vía férrea Palazuelo-Astorga cuando, en el término de Peleas de Arriba, el tren de viajeros número 257 "Ruta de la Plata" arrollaba en un paso a nivel sin barreras a un tractor agrícola, falleciendo en el acto sus dos ocupantes: Sebastián Pérez González de 67 años y Juan Bautista Carretero de 34, ambos vecinos del pueblo donde tenía lugar el suceso.

El 13 de mayo de 1980 fallecía en la estación de Monte la Reina el trabajador de Renfe Cipriano Cortés, residente en el barrio de "Los Bloques" de Zamora, al parecer, al tirarse el mismo del tren en marcha, teniendo la fatal desgracia de golpearse con el poste del tendido el eléctrico y luego ser luego arrollado por el propio convoy.

Los accidentes de tren que impactaron en el corazón de pueblos de la provincia

Accidente mortal en Toro provocado por un Talgo que arrolló un vehículo en un paso a nivel. / Archivo

Vehículos arrollados en Toro en pasos a nivel con víctimas mortales

La comarca de Toro también ha sufrido de cerca la tragedia provocada por accidentes en los que se han visto implicados trenes. Uno de los más dolorosos tuvo lugar en junio del año 2011 cuando un tren Talgo con 205 viajeros a bordo, procedente de Galicia y con destino a Alicante, arrolló un vehículo en el que viajaban cinco miembros de una familia originaria de La Bóveda de Toro en el paso con semibarreras automáticas del apeadero de Monte la Reina.

En el siniestro perdió la vida una niña de 13 años y el resto de los ocupantes del vehículo resultaron heridos, dos de ellos con pronóstico grave.

En Toro también se recuerda el accidente ocurrido el 22 de enero del año 2014 cuando un conocido agricultor, de 50 años de edad, perdió la vida tras ser arrollado el turismo que conducía por un tren Alvia, en un paso a nivel sin barreras situado en un camino de concentración junto a la carretera que une la ciudad con San Román de Hornija. El tren implicado en el accidente, en el que viajaban 65 personas, cubría la ruta entre Madrid y El Ferrol.

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