Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
ELECCIONES CASTILLA Y LEÓN

Acuerdo de la UE y Mercosur: el campo de Zamora advierte del riesgo de "no jugar en la misma liga"

El pacto de libre comercio puede abrir una oportunidad de negocio para el vino y el queso, pero el sector agrario teme un nuevo varapalo

Una jornada de presentación de productos zamoranos a delegados comerciales de varios países. | J. L. FERNÁNDEZ

Una jornada de presentación de productos zamoranos a delegados comerciales de varios países. | J. L. FERNÁNDEZ

Cuenta Jorge Hernández, productor de vacuno de leche en Monfarracinos, que en una feria ganadera en Estados Unidos a la que asistió hace unos años, hablando con los comerciales sobre el uso de productos, "cuando decías que venías de España cambiaban el gesto, ¡uff Europa!, allí nada de esto está permitido; donde da gusto trabajar es en América del Sur".

Evoca el ganadero esta anécdota para trasladar una de las cuestiones de fondo que preocupa al sector agrario en el contexto del acuerdo de la Unión Europea con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay): la entrada de productos que, sostienen, distan mucho de cumplir con las normas que impone Europa en materia de fitosanitarios, condiciones de trabajo o bienestar animal.

Ante el nacimiento de la mayor zona de libre comercio del mundo, los productores exigen "los mismos requisitos medioambientales, agronómicos y sociales para las importaciones, con control y trazabilidad".

La cuestión no es baladí en un pacto histórico que comenzó a tejerse en el año 1999 y afectará a más de 740 millones de ciudadanos, los que suman los 27 miembros de la UE (450 millones de personas) más los cuatro países del Cono Sur con otros 295 millones más, lo que disparará estratosféricamente los flujos comerciales.

El acuerdo permitirá eliminar numerosas barreras arancelarias y no arancelarias. Mercosur liberalizará el 91% de sus importaciones procedentes de la UE en plazos de hasta 10 años (15 en productos sensibles) y Europa el 92% de sus importaciones de Mercosur.

En lo que respecta al sector agroalimentario, Mercosur eliminará los aranceles al 93% de las exportaciones de la UE, dando vía libre a sectores muy relevantes para España como el del aceite de oliva, el vino, los quesos, las frutas y hortalizas o el porcino.

En contrapartida, la UE liberalizará el 82% de las importaciones agroalimentarias procedentes del bloque de Mercosur e impondrá contingentes arancelarios para aquellos productos más sensibles como la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar, el arroz, la miel y el etanol.

El riesgo de "no jugar en la misma liga"

Jorge Hernández, ganadero de vacuno en Monfarracinos. / LOZ

Para Europa puede ser la caña, pero no es justo que el campo vuelva a ser moneda de cambio

Jorge Hernández

— Ganadero de Vacuno de Monfarracinos

En estos casos, el acceso al mercado de la UE se limitará mediante cuotas de aplicación gradual. Además, se podrá aplicar una cláusula de salvaguarda bilateral en caso de que el aumento de las importaciones procedentes del Mercosur cause o amanece un perjuicio grave a los sectores pertinentes de la UE.

La cuestión es que el campo, un sector muy vapuleado por decisiones que llegan de Bruselas, desconfía de los compromisos, observa riesgos en la falta de control de los productos y duda sobre una pronta y efectiva activación de las cláusulas de salvaguarda.

Por más que se asegura que la exigente normativa europea en materia de seguridad alimentaria "permanecerá inalterada" , en el sector agrario temen las consecuencias de "no jugar en la misma liga". "Hunde al campo", valora sin ambages la organización agraria COAG.

Nuevas posibilidades de mercado

El Gobierno de España habla de "una gran oportunidad para el sector agroalimentario" en la medida que permite abrir nuevas posibilidades de mercado y ampliar las exportaciones. Pero el campo no se fía. Recela del impacto de una liberalización de mercados que, aseguran, llegará hasta el último agricultor y ganadero de Europa, también de Zamora, porque los países de Mercosur "no compiten en igualdad de calidad con nosotros".

El sector primario zamorano se ve directamente interpelado por este acuerdo entre Europa y América del Sur. Un mercado que en la provincia de Zamora se traduce en una producción media de cereal (excluido el maíz) de 470.000 toneladas anuales, 230.000 de remolacha en la campaña de 2024 y 430 toneladas de miel. O el sacrificio de carne en mataderos, con 18.500 toneladas en bovino, 17.200 en porcino, 16.300 toneladas de avícola y 9.800 de ovino.

Asaja asegura que el acuerdo de libre comercio con parte del Cono "pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones, especialmente en sectores sensibles como la carne de vacuno, el azúcar, la remolacha, los cítricos o la ganadería extensiva".

Zamora mantiene una relación comercial con los cuatro países adscritos a Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), que entre enero y octubre de 2025 (los últimos datos cerrados) alcanzó un volumen de importaciones por valor de 4.869.000 euros, sobre todo productos alimentarios, carne principalmente de ovino, pescados, algo de cereal y en menor medida legumbre.

Y se han exportado mercancías por valor de 867.000 euros, centradas en lácteos, queso y bebidas, confirma Carlos Prieto, técnico de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Zamora.

El riesgo de "no jugar en la misma liga"

Carlos Prieto, técnico de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Zamora / LOZ

Zamora puede tener oportunidad de negocio en queso y vino, sobre todo en Brasil

Carlos Prieto

— Técnico de comercio exterior de la Cámara de Comercio de Zamora

"La provincia puede tener una oportunidad importante de negocio para productos como el queso o los vinos, sobre todo en un mercado como el de Brasil, el país de los cuatro de Mercosur que a priori va a poder acoger más mercancía de Zamora. Esto hay verlo con perspectiva porque esa eliminación de aranceles también abre oportunidades para productos franceses o italianos y de todo el arco de la Unión Europea. La cuestión es hasta qué punto vamos a poder encontrar ese nicho de mercado", precisa Carlos Prieto.

¿Está entonces Zamora ante una oportunidad con este acuerdo de libre comercio? "Siempre va a haber empresas o actividades económicas beneficiadas y otras perjudicadas. Habrá que ver en la balanza global cómo va a afectar a esto. Habrá fabricantes que estén encantados y otros, especialmente agricultores y ganaderos, que evidentemente les va a afectar, por ejemplo a las carnes de alta calidad".

"Muchos consumidores tendrán que consumir carne con calidad inferior procedente de esos países americanos, cuyas prácticas productivas no cumplen ni de cerca los parámetros higiénico-sanitarios que sí tienen nuestras explotaciones", advierten desde la Unión de Pequeños Agricultores (UPA).

Consejo Agrario

Como se constató en el Consejo Agrario regional celebrado el pasado 14 de enero, la Junta y las organizaciones agrarias lamentaban que no se haya explicado el acuerdo "ni en profundidad ni con la transparencia debida" y se ha solicitado un análisis detallado del impacto desagregado por producciones y territorios, con especial atención a los sectores más vulnerables de la comunidad.

"La política de manga ancha nos perjudicará, sobre todo porque la producción en América del Sur está en manos de grandes capitales, grandes fondos de inversión con macro explotaciones ganaderas que utilizan todo tipo de hormonas para criar animales. Puede que geoestratégicamente para Europa sea la caña, pero no es justo que el sector agrario vuelva a ser la moneda de cambio", lamenta Jorge Hernández. "Están vendiendo que vamos a comprar productos más baratos, pero habrá que preocuparse un poco de lo que nos llevamos a la boca. Hablamos de las cosas de comer".

Duda el ganadero zamorano de cláusulas espejo (disposiciones en acuerdos comerciales que exigen a los productos importados cumplir con los mismos estándares que se aplican a los productos nacionales) que "van a ser imposibles de cumplir para ellos porque es cambiar totalmente el sistema productivo. Cómo le dices a un productor de carne de América del Sur, que está por sistema hormonando y con ciertos tratamientos antibióticos, que aquí no están permitidos y lo deje de hacer. Lo preocupante es cómo van a hacer cumplir todo esto".

Jorge Hernández invoca la oposición de Francia al acuerdo de Mercosur porque "saben que supone un golpe muy gordo al sector productor francés en un país donde, a diferencia del resto de Europa, se ha apostado por los productos de calidad y de cercanía". La Unión Europea ha dado luz verde al acuerdo con Mercosur por mayoría. España es uno de los 21 países de la UE que lo ha respaldado, mientras que Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría se han opuesto. Bélgica, por su parte, es la única que se ha abstenido.

El sector vitivinícola, a priori considerado como uno de los beneficiados por el acuerdo, cuestiona desde Zamora la oportunidad de negocio.

Así lo traslada Rubén Gil, gerente de la Denominación de Origen Toro: "De entrada, Argentina no respeta el reconocimiento de la DO Toro y de hecho hemos renunciado a este mercado. Hay una cooperativa de segundo grado que elabora 26 millones de litros de un vino malísimo que se llama Toro y es el más popular del país. Un gigante en volumen que está haciendo vinos inferiores. Nosotros pedimos al Ministerio una defensa de nuestros productos porque, ya no es que renunciemos a la venta de los vinos de la DO Toro en Argentina, el problema está en que ellos, si ahora exportan a Europa esos vinos que te venden a un euro en tetra brik, van a perjudicar a la imagen asociada y a las ventas".

El riesgo de "no jugar en la misma liga"

Rubén Gil, gerente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen del Vino de Toro. / LOZ

Me preocupa la entrada de vinos de peor calidad que nos puedan cortar el mercado a nosotros

Rubén Gil

— Gerente del Consejo Regulador de la DO Toro

Incide Gil en el hecho de que vinos de Rioja y Toro ni siquiera están recogidos en los acuerdos de protección contra Mercosur. "Conviene saber que si los vinos españoles cada vez usan menos la mención de crianza, reserva o gran reserva, es gracias a piratas como son ciertos productores de Mercosur, y de otros países, que pueden llamar gran reserva a un vino blanco joven, sin madera ni envejecimiento. Se aprovechan de conceptos que dan seriedad a nuestros vinos y como carecen de normativa, al final esas menciones que ellos no tienen reguladas caen en desuso por esa utilización indebida".

Ante el horizonte de un previsible crecimiento de las exportaciones, el gerente de la DO Toro asegura que "ya estamos vendiendo en Brasil, el que puede ya vende en Ecuador, Colombia o Perú, entonces las ventas no van a crecer porque ahora haya un acuerdo en Mercosur. Me preocupa mucho más la entrada de vinos de peor calidad que nos puedan cortar el mercado a nosotros".

Rubén Gil apoya "totalmente" las protestas de los agricultores "porque no puede ser que las exigencias y normativas que cumplimos nosotros en España, incluso más restrictivas que las que podemos tener en general como en Europa, los productores de Mercosur puedan saltárselas". El gerente de la DO apela a que el Ministerio de Agricultura "defienda el buen nombre de las menciones geográficas españolas porque, a día de hoy, las exigencias son diferentes".

Francisco Alonso, apicultor de Mombuey, admite que "podemos tener problemas si no se cumplieran las especificaciones. Es decir, un máximo de importación del 10% del consumo de la UE. El problema no es tanto la entrada de miel de fuera como que se superen esos márgenes y que los mecanismos de protección de la Unión no se pongan en marcha porque se considere una actividad menor. En ese sentido siempre tenemos un poco ese miedo".

El riesgo de "no jugar en la misma liga"

Francisco Alonso, apicultor de Mombuey. / LOZ

Prácticas prohibidas en Europa se autorizan en otros países y eso es competencia desleal

Francisco Alonso

— Apicultor de Mombuey

Asegura Alonso que América "ha sido una de las fuentes de procedencia de las mieles y las empresas españolas ya están acostumbradas a trabajar con empresas latinoamericanas. Si se cumplen las cosas tal y como están puestas, entendemos que no deberíamos de tener mucho problema. El temor es que los controles no sean suficientes porque hay prácticas prohibidas en Europa que en otros países sí están autorizadas y si no se va a exigir que las cumplan, eso es competencia desleal. No soy contrario al libre mercado, siempre y cuando las obligaciones sean las mismas para todos".

En este contexto de la creación de la gran zona de libre mercado, el apicultor echa en falta "un compromiso de las empresas españolas igual que han salido las grandes cadenas francesas diciendo que van a tirar por el producto nacional".

Cláusulas de salvaguarda

El Parlamento europeo aprobaba en diciembre medidas de salvaguarda para reforzar la protección de los productos agrícolas. De acuerdo con el reglamento, la UE podría suspender temporalmente las preferencias arancelarias a las importaciones de ciertos productos agrícolas considerados sensibles desde Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, como la carne de ave y de vacuno, si se detecta un perjuicio a los productores europeos.

La Comisión debería iniciar una investigación sobre la necesidad de medidas de protección cuando las importaciones de productos agrícolas sensibles se incrementen de media un 5% en un periodo de tres años, comparado con el 10% en la propuesta de la Comisión. Los eurodiputados también quieren plazos de investigación más cortos para que las salvaguardas se puedan activar antes (tres meses frente a los seis de la propuesta, y dos en vez de cuatro en el caso de productos sensibles).

El Parlamento aprobó una enmienda que incluye un mecanismo de reciprocidad, en virtud del cual la Comisión iniciará una investigación y adoptará medidas de salvaguarda cuando existan pruebas creíbles de que las importaciones que se benefician de preferencias arancelarias no cumplen requisitos equivalentes en materia de medio ambiente, bienestar animal, salud, seguridad alimentaria o protección laboral a los que se aplican a los productores de la UE.

Cuotas de importación

Carne vacuna. Cuota arancelaria reducida para la carne vacuna de Mercosur: 99.000 toneladas, considerando los cuatro países. Producción total de Mercosur (2023): 15,5 millones de toneladas, de las cuales: Brasil 11,2, Argentina 3,3, Uruguay 0,6, Paraguay 0,5 La cuota del acuerdo de Mercosur representa alrededor del 0,6% de la producción.

Aves. La UE permitirá la importación de un contingente de 180.000 toneladas de aves de corral libres de aranceles. Este volumen se implementará gradualmente a lo largo de cinco años. Esto representa el 1,3% de la producción total de la UE. Esta cifra es inferior a las importaciones actuales de Mercosur (293.000 toneladas en 2024).

Azúcar. No se creará un nuevo cupo de azúcar para Brasil. Con el acuerdo, 180.000 toneladas de azúcar de caña en bruto para refinación podrán ingresar a la UE libres de aranceles, conforme a este cupo existente. Se acordó un nuevo cupo libre de aranceles de 10.000 toneladas únicamente para Paraguay. Los azúcares especiales quedan excluidos del acuerdo. Los importes acordados cubren un volumen que representa el 1,1% de la producción de azúcar de la UE (16,5 millones de toneladas).

Miel. La cuota de miel cubrirá menos del 10% del consumo total de la UE. El acuerdo abrirá un cupo de miel de 45.000 toneladas libres de impuestos que se implementará gradualmente durante cinco años. Las importaciones actuales de la UE desde el Mercosur ascienden a 24.000 toneladas (2024). Esto satisface la demanda de miel de la UE y garantiza la diversificación de las importaciones en la Unión Europea. La cuota para Mercosur es aproximadamente el 10% del consumo total de la UE.

Etanol. Se abrirá un cupo libre de impuestos de 450.000 toneladas para el etanol, que será utilizado por la industria química. Se abrirá un cupo de 200.000 toneladas, con un tipo impositivo dentro del cupo equivalente a un tercio del derecho íntegro, para todos los demás usos. Este cupo podrá destinarse al segmento de combustibles. De los seis millones de toneladas de etanol que se consumen anualmente en Europa, cuatro millones se destinan a combustible. Ambas cuotas de etanol se introducirán gradualmente a lo largo de cinco años.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents