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Tierra de Campos

Carreras bajo la lluvia para la quintada de Cerecinos de Campos

La numerosa quintada y los entrantes protagonizaron un sábado de tradición a lomos de los caballos y burros

Carreras de las cintas de los quintos de Cerecinos de Campos

Eva Ponte

E. Vega

Cerecinos de Campos

Ninguna fiesta genera más arraigo que la fiesta de quintos en Cerecinos de Campos. "Es una tradición que llueva, escampe o nieve, la gente viene", asegura Felipe "Pipe" Movilla. Sabe de lo que habla recordando su quintada en la década de los 70 –por aquel entonces la fiesta se celebraba al cumplir los 20 años– cuando los copos de nieve pusieron a prueba la carrera de cintas.

En esta ocasión, fue el agua la coprotagonista junto a los ocho quintos y cuatro entrantes (en burro) que dieron rienda suelta a su imaginación con los siempre ocurrentes refranes acaecidos en el pueblo.

Quintos de Cerecinos de Campos.

Quintos de Cerecinos de Campos. / Cedida

Siete chicas y un chico (Aimar) subidos a sus respectivos caballos se pusieron a prueba recogiendo las cintas "como fieras" pese a la reciente experiencia de algunos de los jinetes. Ataviados con pañoletas y numerosas cintas que irán regalando en el posterior baile, los quintos aún deberán disfrutar de la convidada y de una intensa noche en la que las jotas no sonarán hasta última hora de la madrugada.

"Es un momento solo para ellos" en el que familiares, amigos y vecinos se congregan alrededor alargando así la apertura de la barra. Solo los salientes se suman al baile, pasodoble incluido entre los aplausos que anticipan las primeras despedidas.

Lectura de refranes por los entrantes subidos a los burros. Por detrás, los quintos de Cerecinos de Campos.

Lectura de refranes por los entrantes subidos a los burros. Por detrás, los quintos de Cerecinos de Campos. / Cedida

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