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Muelas del Pan recupera "La Cordera" 38 años después

La representación tendrá lugar el día 27 y gira en torno al ofrecimiento pastoril al niño Jesús

Celebración de una eucaristía en el interior de la iglesia de Santiago Apóstol en Muelas del Pan.  | CH. S.

Celebración de una eucaristía en el interior de la iglesia de Santiago Apóstol en Muelas del Pan. | CH. S.

Manuel Pérez Rapado

Muelas del Pan

Hace 38 años que no se representa, pero este próximo día 27 de diciembre Muelas del Pan recuperará "La Cordera" en su iglesia a partir de las 18.00 horas.

Las "Corderas" o "Pastoradas" tienen su origen en el antiguo reino de León y en provincias como Zamora. En cuanto a la fecha, hay expertos que las datan a finales de la Edad Media mientras que otros, entre ellos Joaquín Díaz, sostienen o se inclinan por finales del siglo XVII o principios del XVIII.

La representación tenía lugar el día de Nochebuena con motivo de la "Misa de Gallo", a medianoche. Las "Corderas" o "Pastoradas" narran el nacimiento de Jesús en Belén y la adoración que los pastores le hacen con cánticos, ofrendas y declamaciones.

Desarrollo del acto

No todos los años había celebración. Se hacía cuando alguno de los pastores del pueblo ofrecía una de sus corderas con motivo del nacimiento del niño Dios. Entonces se ponían en funcionamiento los preparativos para dicho evento: reunión de los pastores para elegir a los protagonistas, reparto de los romances o poesías, y ensayos, muchos ensayos para regocijo de los chicos del pueblo que acudían en tropel.

El desarrollo de "La Cordera" de Muelas del Pan sigue los cánones de los pueblos vecinos como Villalcampo, Cerezal, Andavías, Palacios, Carbajales… aunque con variantes: los pastores y zagales se dividen en dos grupos, unos en el atrio o "corral de la iglesia", como se dice en Muelas, y el otro grupo en el interior.

Comienzan a cantar los del grupo que están fuera acompañados del pastor que ha donado la cordera. Las primeras estrofas aluden a pedir permiso al cura para entrar en la iglesia y también al alcalde.

Los pastores que están fuera de la iglesia piden a los que están dentro que abran las puertas para poder entrar, ya que fuera hace mucho frío. Una vez dentro, y siguiendo los cánones de la iglesia, toman el agua bendita e inician el recorrido para acercarse al altar.

En ese recorrido recuerdan que Jesús acaba de nacer y que los pastores fueron los primeros en acercarse a la posada para ofrecerle sus regalos: mantillas, pañales, culeros y en especial la cordera más preciada.

Cartel promocional del evento que ha recuperado Muelas del Pan.

Cartel promocional del evento que ha recuperado Muelas del Pan. / Cedida

Una vez ofrecidos los regalos, comienzan las peticiones, no solo a Dios, también a San Antonio, patrono de los animales. La comitiva se para ante el retablo del Santo y piden que ganados y "hacienda" gocen de buena salud y se libren de enfermedades típicas de la época: "papo", moquillo, roña, viruela, así como del "perro bardino" que representa al lobo.

Los pastores avanzan hasta el Presbiterio, haciendo "loas" a los ángeles, y se despiden de la Virgen y san José.

Terminados los cánticos, comienzan las declamaciones de romances y poesías por los pastores y zagalas, los cuales siguen ofreciendo a la Virgen y al niño multitud de regalos. Para finalizar el acto, se despiden cantando villancicos populares. Una tradición que revive este 2025.

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