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La hospedería de Bouzas en Ribadelago, de escenario de película a la lista roja de Patrimonio

El conjunto turístico situado a los pies del Lago de Sanabria cerró sus puertas a finales del siglo XX. Desde entonces buena parte de sus restos se encuentran expuestos a las inclemencias meteorológicas tras los frustrados intentos de reforma

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A. S. / E. V.

Ribadelago

El que antaño fue un conjunto ideado para promover la divulgación y necesaria y protección del lago de Sanabria y su entorno, permanece olvidado y en riesgo de desaparición. Situado a los pies de las aguas de origen glaciar, en el término de Ribadelago, los restos de la antigua hospedería y del balneario de Bouzas han pasado a engrosar la cada vez mayor lista de patrimonio cultural en riesgo de desaparecer, ser destruido o alterado: la lista roja de Hispania Nostra.

La construcción, abierta en 1876 para explotar las aguas sulfurosas del lugar, fue famosa, entre otros por formar parte del rodaje de la película "Maribel y la extraña familia", dirigida por José María Forqué, a finales de los años 50. Concretamente, fue la hospedería la que sirvió de decorado al largometraje (basado en la obra teatral homónima de Miguel Mihura) previa reconversión a través de decoración para adoptar la apariencia de una fábrica de chocolate. Una aparición que no fue suficiente para mantener la actividad del emblemático conjunto, que terminaría clausurado en los últimos compases del siglo XX.

Un cierre que sumió a este conjunto turístico en el mayor de los olvidos. El declive de las instalaciones es tal que, a día de hoy, tan solo queda en pie la antigua hospedería que fue víctima de varios incendios y numerosos actos de vandalismo. El edificio sigue los patrones de la arquitectura sanabresa, con el característico tejado de pizarra y corredores en madera verde que se encuentran "muy deteriorados".

El informe elaborado por la asociación española sin ánimo de lucro en base a la denuncia realizada por el zamorano Javier García Martín, apunta que a pesar de las variaciones y la ruina que ha ido sufriendo a lo largo de la historia, el edificio "sigue conservando su esencia", destacando el "espacio dedicado a una antigua capilla y la terraza que rodea al edificio".

Fotograma de la película "Maribel y la extraña familia" en la hospedería de Bouzas.

Fotograma de la película "Maribel y la extraña familia" en la hospedería de Bouzas. / Cedida

Asimismo, a escasos metros de la hospedería se conserva el depósito original de aguas sulfurosas adosado a una gran roca y las cuatro bañeras de granito donde los visitantes tomaban las aguas. Estas bañeras se encontraban en unos gabinetes de madera y a su vez en una sencilla edificación que debieron derribarse a mediados del siglo XX, apunta el informe. A día de hoy, estos restos se encuentran expuestos a los efectos meteorológicos, lo que se suma al hecho de que el depósito se colmata y los restos taponan el caño de salida del agua.

El conjunto carece de protección como resto del patrimonio histórico o industrial pese a encontrarse ubicado dentro del Parque Natural del Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto. A ello se suma los frustrados intentos de reforma que han intentado acometerse años atrás pero que no han llegado a buen puerto.

El paso de Unamuno por Bouzas

Desde sus orígenes en 1876, el conjunto sirvió para contribuir a la divulgación y protección del lago de Sanabria y su entorno primero mediante la explotación de las aguas sulfurosas del lugar que habían sido declaradas de utilidad pública en 1873.

Situado en la margen sur del lago de Sanabria sobre un enorme peñón que baja casi vertical desde la superficie hasta el fondo del mismo, el balneario cambió de manos antes de su apertura, siendo embargadas y posteriormente adquiridas por Celestino Requejo mediante subasta pública para reconvertirlo en establecimiento de baños de cara a su inauguración.

Así luce hoy el abandonado balneario y hospedería de Bouzas

Así luce hoy el abandonado balneario y hospedería de Bouzas / A. S.

Por la hospedería de Bouzas pasaron personas de renombre en el mundo de las artes, las ciencias y la política, impulsando el descubrimiento del Lago de Sanabria al mundo. Se incide especialmente en el alto que Miguel de Unamuno hizo en este espacio en 1930 y que le sirvió de inspiración en el proceso de creación de su novela San Manuel Bueno, mártir, ambientada en la legendaria villa de Valverde de Lucerna, a orillas del lago.

Una visita y un legado literario impulsado gracias a la invitación que Honorino Requejo hizo al novelista salmantino. A día de hoy, ese conserva el libro de visitas de la hospedería que incluye uno de los poemas con los que Unamuno inició su novela (San Martín de Castañeda, espejo de soledades…) y, debajo: "En el lago de San Martín de Castañeda, de Sanabria, oyendo el rumor de Valverde de Lucerna, sumida bajo las aguas, el día 1 VI 1930".

Este hallazgo aparece registrado en una carta de 1936 escrita por el periodista soviético Ilyá Ehrenburg que afirmó haber visto durante su visita a Bouzas "hace cinco años" un libro de firmas de huéspedes con unas líneas sobre la belleza del paisaje circundante escritas por Unamuno. También aparece Bouzas en la Memoria de la Misión Pedagógica-Social en Sanabria llevada a cabo en el año 1934 y dirigida por Alejandro Rodríguez Álvarez (el maestro y dramaturgo de la generación del 27 conocido como Alejandro Casona). Honorino Requejo se unió a la expedición para colaborar con la Misión. Los participantes tuvieron oportunidad de comer en el balneario ("refugio ocasional de turistas ingleses y alemanes") donde, según recoge la memoria, vieron los manuscritos de Unamuno con sus “versos sanabreses”.

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