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El pueblo de La Raya que venera a Santa Lucía, protectora de la vista y patrona de los pobres

Antaño las mozas regalaban los lazos rojos, blanco y azules que portaba en la procesión a los mozos que iban a la guerra

La mayordoma Aurora González Manzanas portó la vara y convidó a churros con chocolate a todos tras la misa

Grisuela, localidad perteneciente al municipio de Rabanales, abría este sábado con la festividad en honor a Santa Lucía, el ciclo de los cantos y ofrendas de los “Ramos del Frío” irán a mas con la llegada de Nochebuena y Navidad para vivir su punto álgido en el mes de enero con las ancestrales celebraciones en honor a los “Santos Coloraos” o “Santos de la Nieve”.

La iglesia parroquial de Santa María Magdalena fue el escenario de los rituales religiosos con la santa misa en honor a Santa Lucía que fue presionada como se hacía antaño cuando dicha celebración era la más importante del año por delante incluso de la actual patrona del pueblo que coincide con el 21 de julio en pleno verano

No hay cambio generacional y un año más la mayordoma de la cofradía de Santa Lucía y la portadora de la “Vara” fue la devota Aurora González Manzanas, mientras que manteniéndose la costumbre la protectora de la vista fue portada en andas por las mujeres. Tras la misa la mayordoma convido a chocolate a los feligreses y devotos.

Una de las costumbres de antaño se centraba en las mozas que eran las encargadas de adornar a Santa Lucía con lazos de colores, muy en particular azules, blancos y rojos, que luego, según qué casos, las novias, madres o hermanas entregaban a los novios, hijos o hermanos que tenían que ir a las contiendas bélicas como fue el caso de las de África, Cuba y Guerra Civil. La fe mueve fronteras y cuando menos ayudaba a levantar los ánimos y a abrir las puertas a la esperanza para ellos de no morir en al campo de batalla y poder regresar a casa sanos y salvos.

El ramo de Grisuela es uno de los más completos de Santa Lucía en la antigua Vicaria de Aliste constando de la licencia, canto y loa, que ofrecían, ya no se hace, las mujeres solteras, desde las adolescentes a la casaderas: “Licencia pido, señores, / para entrar a visitar / a Santa Lucía Bendita, patrona de este lugar”. Ello delata que en sus orígenes la patrona de Grisuela no sería Santa María Magdalena (actual) sino posiblemente Santa Lucía: “Aquí me tenéis, señora, / a vuestros pies de rodillas / en nombre de mis hermanas / y en clase de peregrinas” se cantaba durante la licencia.

En la loa, con siglos de historia, hay versos, llamativos: “Aquí imperan las pasiones, /aquí dominan los vicios, / aquí son muchas las culpas / y los pecados muchísimos. En cada paso que damos / tenemos un precipicio / y nosotras miserables / ni tememos ni huimos” a la vez que reconocían las mozas solteras sus carencias: “puesto que para la vista sois abogada, señora, dados luz y claridad, para subir a la gloria.

Fiesta de Santa Lucía en Grisuela

Fiesta de Santa Lucía en Grisuela / Ch. S.

Solamente dos pueblos de la antigua Vicaría de Aliste tenían y tiene entre su santas más veneradas a Santa Lucía, pero sin embargo antaño era la que contaba con más devotas entres la abuelas y madres alistanas que en sus dormitorios solían tener un cuadro de la mártir de Siracusa donde se le representaba con sus atributos: la palma del martirio, los ojos en un plato, el lirio, un libro de los evangelios, la antorcha o vela encendida y el puñal o espada en el cuello o empuñada en su mano.

Sacio en Siracusa (Sicilia) en el año 283 y falleció el 13 de diciembre del 304 con solo 21 años, decapitada, siendo sepultada en Venecia. En tierras alistanas se le veneraba por su patronazgo de los ciegos, de los pobres y de los niños enfermos y su nombre era de los preferidos para las hijas.

Los “Santos Coloraos” (color de los ornamentos litúrgicos de esa época) o “Santos de la Nieve” volverán a ser los protagonistas en enero con sus ramos, bendiciones y subastas celebrándose entre otros pueblos en Brandilanes (San Amaro), San Vicente de la Cabeza (San Vicente), Domez de Alba (San Antonio), Rabanales (San Blas) o Valer de Aliste (Mártires Fabián y Sebastián).

Grisuela es un pueblo que rezuma tradiciones e historia. A pesar de la despoblación rural galopante mientras la práctica totalidad de los pueblos alistanos vivían un crecimiento poblacional tras la Guerra Civil, sin embargo, Grisuela comenzó a perder población con la llegada del siglo XX.

En 1910 Grisuela contaba con 312 habitantes que en 1950 habían bajado a 302. Curiosamente en los años cincuenta se recuperó y volvió a situarse con 312, pero en los años sesenta perdía 37 residentes para llegar a 1970 con 275. A partir de ahí comenzaba la caída en picado que le llevó a 231 en 1981, 217 en 1986, 176 en 1991 y 168 en 1996. Tras afrontar el cambio de siglo con 147 vecinos en la actualidad se sitúa con solo 97 de los cuales 58 son varones y 40 mujeres.

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