Un taller en Zamora muestra cómo conseguir buenas vacas, longevas y grandes productoras de leche
Una granja zamorana, La Sielma, acoge el primer taller nacional de morfología y genética de la raza frisona
Un animal bien conformado y con buenos índices genéticos, garantiza la rentabilidad de la explotación

Irene Gómez
Objetivo: conseguir una buena vaca. Un animal morfológicamente correcto y capaz de producir grandes cantidades de leche durante muchos partos, en las mejores condiciones físicas y sanitarias. Es la aspiración natural de todo buen ganadero que se precie, teniendo en cuenta que una vaca bien conformada y con buenos índices genéticos es más productiva, más longeva, está menos expuesta a enfermedades y mejora a las generaciones venideras.
Así se ha explicado en el primer taller sobre morfología y genética de la raza frisona organizado a nivel nacional y que ha tenido lugar en una granja zamorana, La Sielma de Monfarracinos. La exploración gestionada por el ganadero Jorge Hernández es un excepcional campo de pruebas, pues acredita varios reconocimientos como la mejor granja de vacuno de leche de la provincia de Zamora con una media de 83 puntos en calificación morfológica de sus vacas. Cuenta con un centenar de hembras, de las que dos tercios son productoras, tiene una media de producción de 38,24 litros, con 3,48% de grasa y 3,48% de proteína

El desafío de crear una buena granja
"Es una granja modelo" certifica Santiago Mato Montouto, jefe del Departamento de Morfología de la Confederación de Asociaciones de Frisona Española (Conafe) organizadora del taller, en el que también ha colaborado la Federación de Frisona de Castilla y León, y que ha reunido a ganaderos y ganaderas de León y Zamora.
"El concurso es otra cosa"
"Hay gente que asocia la morfología a concursos y no tiene nada que ver. El concurso es bonito, pone en valor el trabajo de los ganaderos, pero es algo secundario. Esto es otra cosa; es imprescindible tener vacas bien conformadas morfológicamente porque, entre otras cosas, son más longevas, viven más tiempo en la cuadra, son las que producen más leche y si tiene una buena ubre o unas patas más correctas, gozan de un mayor bienestar animal, ahora tan de moda" argumenta Santiago Mato. También esas vacas morfológicamente mejores "son menos propensas a enfermedades como cojeras o mastitis, van a comer mejor y se van a desplazar con mayor libertad por la granja".

Ganaderos durante el taller de morfología y genética de la raza frisona en la granja La Sielma de Monfarracinos. / A. F.
Todo ello lleva a la conclusión de que para hacer una granja con buenas vacas hay que tener en cuenta "un montón de factores", y no es tanto cuestión de costes como de manejo y de tiempo. "Hoy, una vez identificados los problemas morfológicos de un animal, tenemos herramientas que hace años no había. Se puede buscar un toro que corrija los defectos de la vaca y eso no se logra en una generación, porque la genética es muy caprichosa, sino con trabajo, esfuerzo y el día a día durante años. Cuesta mucho mejorar, pero muy poco empeorar, no hay que bajar la guardia" advierte el jefe del Departamento de Morfología de Conafe.

Ganaderos en el taller de morfología y genética / Cedida
Por eso se hacen necesarios estos talleres que por primera vez se dirigen a ganaderos. "Creo que es muy interesante para tener un criterio y valorar si el trabajo que estamos haciendo en la selección de nuestros animales va en la dirección correcta" apunta el productor Jorge Hernández. "Es importante para nosotros saber en qué rasgos nos tenemos que fijar a la hora de seleccionar las vacas, pensando en la productividad y la longevidad porque eso es rentabilidad para nuestras explotaciones".

El desafío de crear una buena granja
Más allá del éxito personal que se puede conseguir en un concurso, el ganadero busca "una vaca funcional que dure en el tiempo, que tenga una ubre bien colocada, con un ligamento suspensor fuerte capaz de soportar las altas producciones de hoy en día" argumenta el ganadero de Monfarracinos.
"Una buena morfología es imprescindible para la durabilidad de las vacas. Si por ejemplo tiene un ángulo de talón muy bajo, esa vaca no va a durar muchos partos, porque a medida que vaya aumentando el peso va a hacer que las dos pezuñas suplementarias rocen contra el suelo, generen una úlcera y seguramente sea un animal a sacrificar" explica Gregorio Alcántara, director gerente de la Federación de Frisona de Castilla y León.
Y lo mismo puede decirse de la genética en la medida que conformará la próxima generación de hembras. "Si transmites malos índices genéticos a la descendencia no puedes esperar un buen animal, pero si son buenos sí te garantizas unas buenas vacas".
Suscríbete para seguir leyendo
- La Guardia Civil rescata a dos jóvenes atrapados en su vehículo por la nieve en la Laguna de Peces
- Dos pueblos zamoranos, pioneros en Castilla y León en la entrega de fincas de concentraciones 'privadas
- Sanabria y toda Zamora lloran por el fallecimiento de Manuel Antonio Santiago Sánchez
- El boom del Alfoz de Zamora: 'Hay familias de alquiler en Zamora que quieren venirse a Moraleja del Vino
- Historia de la última tienda tradicional de Puebla de Sanabria
- El pueblecito de Zamora que pide cobertura de telefonía móvil 'para vivir con dignidad y evitar tragedias
- Javier y el triunfo de la verdad en el caso Ramos Gordón: 'He llegado hasta el final con la denuncia de abusos sexuales en el Seminario
- Cincuenta jabalíes abatidos en una montería celebrada en la Dehesa de Soguino