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Sanabria-La Carballeda

Un pequeño pueblo de Sanabria, "abandonado": postes atados con cuerdas y caídas de luz de hasta 36 horas

Los vecinos urgen una solución "a cortísimo plazo"

Postes de luz al paso de la localidad de Barjacoba.  | ARACELI SAAVEDRA

Postes de luz al paso de la localidad de Barjacoba. | ARACELI SAAVEDRA

Postes atados con cuerdas y sin luz "cada dos por tres", lo que obliga a dosificar el suministro de oxígeno manual. Es la situación que denuncian los vecinos de Barjacoba, localidad perteneciente al municipio de Pías, y en el que los continuos cortes ponen entre las cuerdas a trabajadores y población dependiente como la madre de Merce, que a sus 93 años vive conectada casi 24 horas a una máquina de oxígeno.

No es el único caso, por lo que han decidido pasar a la acción interponiendo reclamaciones, la primera ante la propia empresa si bien también la elevarán ante la Dirección General de Telecomunicaciones y Administración Digital y la Subdelegación del Gobierno. Advierten que se precisa una solución "a cortísimo plazo porque la situación es insostenible".

Los escritos, ya interpuestos ante Naturgy, advierten que en el pueblo vive gente "dependiente que necesita oxígeno", así como personas con alzhéimer. El último corte en la red se producía entre el mediodía del martes y el miércoles. En ocasiones estas incidencias les han dejado más de día y medio sin electricidad, obligando a racionar las balas manuales para asegurar una reserva hasta recuperar la línea. "Puede estar una o dos horas sin oxígeno, pero no mucho más".

Una línea cuya renovación lleva ya en proyecto desde hace "cinco o seis años", si bien la lentitud de los permisos no les hace ser optimistas. Los vecinos piden eliminar los postes y apostar por la renovación de la línea, si bien "como nos dicen que va para largo, lo suyo es que mientras tanto arreglen los que hay". Otra solución para por la instalación de un generador que provea de electricidad al pueblo cuando se detecte una caída en la red.

Asegura Merce que estos fallos eran "rarísimos" hace unos años y, "sin embargo de 2023 para aquí, fatal". Los cambios de tensión ponen en peligro vidas como también ocasionan cuantiosos daños materiales en los electrodomésticos. Los trabajadores que dependen ya de ordenadores y de sus móviles para hablar con proveedores y gestionar documentación tampoco pueden avanzar, lo que redunda de nuevo en la incomunicación de la población más longeva, algunos con sus hijos a kilómetros de distancia.

Quejas vecinales

"Vivo a 1000 km y estoy muy preocupado", denuncia Jose, otro vecino cuya madre también es electro dependiente, situación que "como comprenderán es grave". Advierte que el corte de suministro eléctrico es "constante y prolongado": "Ahora mismo nos encontramos sin electricidad, lo cual es absolutamente inadmisible". Califica de "negligencia" la actuación de la compañía que con cada interrupción afecta no solo "gravemente a la vida cotidiana de los vecinos, generando perjuicios económicos y sociales", sino que "supone un riesgo directo para la salud y la vida" de las personas que viven enganchadas a algún tipo de soporte o dispositivo médico.

"Ese es nuestro día a día", se queja Merce que incide también en la falta de calefacción: "Yo hoy tenía a mi madre la pobre congelada". Un "sin vivir", por lo que han decidido pasar de las quejas y avisos telefónicos a las reclamaciones formales: "Alguna ya hemos interpuesto y seguiremos a tutiplén porque", aseguran, "si no no sirve de nada".

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