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Cerco al jabalí en Zamora: la guardería medioambiental refuerza la vigilancia frente a la peste porcina. Del patrullaje a la revisión de puntos de agua u observación de aves necrófagas

La Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León toma medidas ante el foco de peste porcina africana en Cataluña, con 9 positivos en jabalíes: La "detección temprana y notificación rápida a los servicios veterinarios oficiales es clave para activar los protocolos de contención de la enfermedad"

Un agente medioambiental realiza labores de vigilancia en un paraje natural de la provincia de Zamora. | CEDIDA

Un agente medioambiental realiza labores de vigilancia en un paraje natural de la provincia de Zamora. | CEDIDA

La peste porcina africana mantiene el foco en Barcelona, pero la vigilancia se extrema en el resto de España, incluida la tercera comunidad con mayor censo de porcino como es Castilla y León. En Zamora la Guardería Medioambiental ya tiene "orden" de "refuerzo inmediato" de la vigilancia sobre el jabalí y la aplicación del protocolo establecido para la detección de cadáveres de esta especie.

Es la orden remitida desde la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal a los servicios territoriales de Medio Ambiente en el contexto de la crisis desatada por el foco de peste porcina africana (PPA) que ha saltado en Barcelona y ya suma nueve casos positivos en jabalíes.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) incide en que el consumo de carne de cerdo es seguro para la salud humana, aunque se podría producir una bajada de su precio

La epidemia no está en Castilla y León, sigue circunscrita a la zona donde hace una semana aparecieron dos cadáveres de la especie salvaje, sin que se haya detectado sintomatología ni lesiones compatibles en granjas de cerdo localizadas en el área de 20 kilómetros en torno la zona infectada.

Sin embargo, se mantiene "un alto nivel de alerta con refuerzo de vigilancia pasiva y bioseguridad", tanto en Cataluña como en el resto de comunidades autónomas, incluida Castilla y León, la tercera con mayor número de cerdos en España, por detrás de Cataluña y Aragón.

"Dada la gravedad de esta enfermedad, su rápida capacidad de diseminación y el papel epidemiológico que desempeñan los cadáveres de jabalí en el mantenimiento del virus en el medio natural, resulta imprescindible reforzar de inmediato la vigilancia en toda la Comunidad de Castilla y León" especifica la instrucción de la Consejería de Medio Ambiente, encomendado a agentes medioambientales y celadores la "vigilancia pasiva" sobre el jabalí conforme al protocolo para la detección de jabalíes encontrados muertos en el campo.

Medidas

Medidas / LOZ

De acuerdo con las directrices en materia de sanidad animal, "todo cadáver de jabalí encontrado muerto en el campo debe considerarse sospechoso de PPA hasta que el laboratorio oficial descarte la presencia del virus". Y en ese sentido la "detección temprana y notificación rápida a los servicios veterinarios oficiales es clave para activar los protocolos de contención de la enfermedad".

Los veterinarios subrayan que la sanidad animal y la seguridad alimentaria en España se sustentan sobre "sistemas solventes y muy fiables"

En este contexto del foco aparecido en España después de 31 años libre de la enfermedad, los agentes medioambientales y celadores deberán reforzar los servicios de tránsito y patrullaje por el medio natural; revisar los puntos de agua, zonas de alimentación habitual y lugares con mayor presencia o querencia de jabalí; observar los movimientos de aves necrófagas que indiquen un posible cadáver y verificarán si la especie animal muerta es jabalí; así como verificar posibles avisos de hallazgos de jabalíes muertos comunicados por ganaderos, cazadores, senderistas, agricultores u otros usuarios del medio natural. Ante la hipotética localización de un jabalí muerto, se deberá avisar a los servicios veterinarios oficiales, a quienes corresponde la recogida y toma de muestras del cadáver.

Consumo "seguro"

Medidas de prevención y a la vez llamada a la tranquilidad de la población ante una enfermedad que no afecta a las personas ni éstas pueden contagiarse por contacto directo ni por consumir productos derivados del cerdo. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) incide en que el consumo de carne de cerdo es seguro para la salud humana, aunque se podría producir una bajada de su precio. "Aún en el hipotético caso de que se consumieran carne y embutidos de cerdo o jabalí enfermos, no existiría riesgo para la salud", remarca la organización.

Sin embargo, la PPA es "altamente contagiosa" para la cabaña porcina, con cuadros que pueden alcanzar niveles de mortalidad y morbilidad próximos al 100%.

Evitar contagios

El consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, incidía ayer en que las personas que encuentren un jabalí o un cerdo muerto no lo toquen y llamen al servicio de emergencias 112 para que se haga cargo del animal, por el riesgo de extender la peste porcina. A la vez trasladaba un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, ya que la peste porcina africana "no está en Castilla y León", no se puede transmitir a los humanos y la administración autonómica ha intensificado sus medidas de prevención, seguimiento, control para, en caso de dar positivo, "tener perfectamente engrasado el protocolo de actuación y evitar cualquier tipo de contagio".

Veterinarios

Tanto el Consejo General de Veterinarios de España como Anavepor, asociación que reúne a cerca de 1.300 veterinarios especialistas en porcino, subrayan que la sanidad animal y la seguridad alimentaria en España se sustentan sobre sistemas solventes y muy fiables, "de manera que aplicando las medidas recogidas en los protocolos, como ya se está haciendo, será posible controlar este brote, gracias al trabajo serio de prevención que desarrollan veterinarios, ganaderos y funcionarios de distintas administraciones".

Cazadores

El discurso institucional es "impecable": coordinación, prevención y vigilancia, valora la Federación de Caza de Castilla y León. Sin embargo, las decisiones políticas adoptadas por la propia administración "van en sentido contrario" en la medida que Castilla y León "continúa siendo la única comunidad cinegéticamente relevante de España que prohíbe de forma absoluta todos los dispositivos de visión térmica y nocturna en su ley de caza, incluso cuando no están acoplados al arma y se usan simplemente para observar el terreno, del mismo modo que se usarían unos prismáticos. Y esto, precisamente, no ayuda al control del jabalí".

Cuestionan los cazadores que la Junta impida utilizar "una de las herramientas más eficaces y seguras para localizar jabalíes en aguardos nocturnos o recechos diurnos, exactamente en el momento en el que el propio Gobierno regional insiste en que la población debe reducirse y controlarse cuanto antes".

Tampoco ve lógica la Federación de Caza la obligatoriedad de precintar todos los jabalíes abatidos y de declarar las jornadas de caza al salto, incluso cuando la captura se produce de forma inesperada en una jornada de caza menor. Obligaciones que "disuaden a muchos cazadores de disparar sobre un jabalí por la carga burocrática añadida y el riesgo real de ser sancionados por hacerlo". En plena amenaza de PPA, "cuando la rapidez en la reducción de densidades es fundamental, exigir a un cazador que formalice papeleo adicional por una captura puntual solo añade inseguridad jurídica y resta eficiencia".

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