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Paisaje mosaico y participación ciudadana, recetas contra los incendios en Sanabria

Profesionales y expertos participan en Puebla en una jornada sobre prevención de fuegos forestales y transición ecológica

Puebla de Sanabria llegará a 45 grados de temperatura máxima a finales de siglos XXI

Jornada sobre prevención de incendios y transición ecológica celebrada en Puebla de Sanabria que ha contado con la participación de diferentes profesionales y expertos.  | ARACELI SAAVEDRA

Jornada sobre prevención de incendios y transición ecológica celebrada en Puebla de Sanabria que ha contado con la participación de diferentes profesionales y expertos. | ARACELI SAAVEDRA

Profesionales de diferentes ámbitos han participado en una jornada sobre "Prevención de incendios y transición ecológica" dentro del proyecto Transición Ecológica Total (TET), orientado a la capacitación de trabajadores y personas desempleadas en el ámbito de la sostenibilidad. Elisa Pastor y Begoña López Cuesta presentaron el proyecto "Transición Ecológica Total con perspectiva de género y de la Comunidad de Prácticas".

El geógrafo y máster en Ordenación del Territorio, Daniel Boyano Sotillo, abrió su intervención contextualizando que "los incendios existen de forma natural desde que existe vegetación" y paradójicamente "son positivos" con parámetros de frecuencia, recurrencia, en superficies no extensas y que no dañen ni el suelo ni el banco de semillas, sumado a que "hay plantas adaptadas a un régimen de incendios".

Paisaje mosaico y participación ciudadana, recetas contra los incendios

Paisaje mosaico y participación ciudadana, recetas contra los incendios

Se da la circunstancia de que los incendios que no proliferaban en zonas de montaña, por disminución del oxígeno a más altura, "se producen porque hay más sequía".

Entre el 80 y el 90% de las fuentes de ignición de incendios son provocadas por el hombre.

Gestión tradicional

La prioridad para prevenir los incendios es "devolver la gestión al territorio" toda vez "dejaron a los pueblos sin la gestión de los comunales, de la gestión tradicional". En la actualidad se está haciendo "una gestión forestal del siglo XX pero con clima, economía y demandas sociales del siglo XXI". Abogó por "una prevención activa y participativa".

El factor que más ha cambiado por la despoblación es la proliferación del combustible, por la proliferación de la biomasa. Despoblación y aumento de la biomasa, unidos al cambio climático son el "caldo de cultivo" de estos grandes incendios con olas de calor más frecuentes, sequías, semanas con escasez de lluvias.

Un problema que destacó Boyanos es "la matorralización" que favorece los incendios frente al desarrollo de bosques maduros y sanos donde el fuego tiene más problemas para avanzar. La mayor parte de los robledales en Sanabria todavía son inmaduros y entran peligro de incendio.

Paisaje mosaico y participación ciudadana, recetas contra los incendios

Paisaje mosaico y participación ciudadana, recetas contra los incendios

En Sanabria se conservan, por otro lado, algunos de estos bosques maduros de tejos y robles, pero hay una proliferación de arbolado pequeño, con copas cerca del suelo que no llega a estado de madurez y en contacto con el matorral. A ello añadió las especies alóctonas, generalmente pinos en esta comarca. Con los grandes incendios "el régimen de incendios está totalmente desbordado" frente "a un régimen de incendios moderado que además supone mayor biodiversidad". En el caso de los brezos en Sanabria, cada 30 años se producía una regeneración por incendio, que abría campo para el pastoreo y regeneraba la floración con mayor intensidad.

Los incendios en el noroeste tienen motivos socioeconómicos "abandono rural, cambio climático y monocultivo". Uno de los objetivos es que las personas que viven en el medio rural tengan un beneficio económico, carbón vegetal de brezo, floración para la producción de miel, u otros aprovechamientos. Las suertes de leña que prácticamente han desaparecido pro los combustibles fósiles era una forma "de quitar biomasa y prevenir".

Arbolado autóctono

Lo ideal para evitar los grandes incendios es a juicio de Boyano "llegar a un régimen de pequeños incendios y que puedan ser controlados". Campañas de educación ambiental, actuaciones que den valor al bosque, repoblaciones puntuales y con arbolado autóctono después de los incendios y tras un análisis sobre el estado del suelo. Boyano subrayó que tras un incendio "la prioridad es que no se pierda suelo". La recuperación de cortinas y huertos, plantaciones de frutales como cortafuegos productivos, paisaje mosaico son algunas de las medidas preventivas. Calificó de "imprescindible" la ganadería extensiva.

El ingeniero forestal Álvaro Gómez presentó el "Proyecto de Planificación de Paisajes en mosaico" llevado a cabo tras los incendios en Cáceres de 2015. El experto señaló que la tendencia es a que cada vez haya más grandes incendios, más severos, con más daños y con un incremento mayor de superficie, por factores climáticos y cambios socioeconómicos. Una consecuencia es el aumento de incendios de 6ª generación, falta de capacidad de extinción e incluso colapso del dispositivo. El modelo desarrolla "territorios inteligentes frente a incendios forestales" que pasa "del modelo reactivo a un modelo proactivo que se anticipa a los incendios". Una premisa en este modelo es que "el paisaje solo se entiende con el paisanaje".

En una primera etapa de implantación es la fase social para coordinar a vecinos y alcaldes que cumplan además una función política para fomentar los cambios, supone además una red de agentes locales, además de los estudios técnicos. En este plan se diseñan Zonas Estratégicas de Gestión y procesos colaborativos con todos los agentes sociales.

El proyecto se desarrolla con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Empleaverde+, cofinanciado por Fondo Social Europeo Plus de la UE. Las entidades participantes son la Fundación Agroecosistema, la Fundación Andanatura, la Asociación Campo Alegre, Grupo Considera S.L, 3 Weeks Consulting S.L y Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE).

Puebla llegará a 45 grados

Alipio García de Celis, doctor en Geografía, subrayó la evidencia del cambio climático y su repercusión en lo que calificó de “terrenos asilvestrados” aquellos terrenos domesticados hace 1.000 y 2.000 años, que comenzaron a ser abandonados en los años 60 del siglo pasado.

Detalló el incremento de temperaturas en un verano, especialmente agosto, con valores 10 grados por encima de la media. “No hay precedentes de la ola de calor tan intensa” y que serán más frecuentes hasta final de siglo. Puso el ejemplo de las previsiones de Puebla, donde de una máxima de 36 grados a final de siglo rondará los 45 grados. Las olas de calor de entre 20 y 21 días serán de 90 días, la temperatura media será de 26 grados, 8 grados más que actualmente. Las mínimas pasarán a ser de 10 grados.

Los 75 días de helada actuales al año se reducirá a 20 días. Las precipitaciones de 1.000 litros por metro cuadrado anuales serán más escasas, entre 400 y 500. La nieve se reducirá al 10% de los registros actuales. La capacidad de recarga de los acuíferos serán un 20% inferior, la cuenca del Duero tendrá menos disponibilidad de agua, entre un 20 y un 40%. 

En el contexto de los incendios forestales “lo que podemos hacer es autonomía y reclamar”. En los pequeños pueblos se deben acometer círculos de seguridad entre el monte y las poblaciones, simulacros, planes de autoprotección y adquisición de material, en resumen “alejar del pueblo el riesgo de incendio”. Al desbroce perimetral de los pueblos añadió el desbroce de pistas y camino que en algunos casos están cerrados. Para Alipio García el enemigo no es el matorral “es la continuidad del matorral”.

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